Tal como estaba planteada, la relación de Costa Rica con Taiwán no era la más conveniente. Al canje de toneladas de atún y votos favorables en foros internacionales por puentes, carreteras y contribuciones de campaña no se le puede llamar diplomacia, sino más bien corruptela. Pero si esta relación estaba mal, la solución encontrada por la Administración Arias Sánchez estuvo peor. Y nos ha confirmado sin ambages que hemos entrado de manera decidida y definitiva en la era de la prostitución diplomática.
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La República de China en Taiwán comparte algunos valores esenciales con Costa Rica. Si bien está lejos de ser una democracia perfecta (y la nuestra tampoco lo es), es sin embargo un país donde hay libertad de expresión, se permite la oposición política organizada y la actividad sindical, y cuenta con un sistema electoral robusto. Nuestra relación con Taiwán no estaba bien planteada porque se basaba en las dádivas y no en los principios fundamentales compartidos. Corregir eso requería de valentía; implicaba renunciar a los regalitos condicionados e innecesarios, y decirle sí al amigo, apoyarlo, respaldarlo, aunque no fuera el más popular del mundo, porque eso es lo que uno hace con sus amigos: apoyarlos incondicionalmente, en las buenas y en las malas, aunque no sea lo socialmente “in”.
Más fácil resultó darle una patada por el trasero al amigo verdadero, aquel con el que, a pesar de las malas andanzas de los últimos años, se compartían valores fundamentales. Más fácil resultó ir a buscarse un nuevo amigo de temporada, al que probablemente se le pedirán los mismo “regalos”y “contribuciones” vergonzantes que se debieron eliminar de la relación con Taiwán. Ese nuevo amigo, la República Popular China, tiene un regimen totalitario de esos que masacran sin asco a sus estudiantes universitarios cuando se atreven a reclamar sus derechos humanos y pedir un poquito de libertad de expresión en la Plaza de Tianamen, e invade y aplasta a un país como Tibet con una milenaria cultura pacifista e impide la libre práctica de su religión y cualquier expresión de identidad y orgullo nacional o tribal que no sea el culto al Politburó de turno. Es lamentable que sea en esa compañía que nuestro internacional Presidente quiera que seamos vistos en el concierto de las naciones.
Los argumentos que han brindado nuestros gobernantes en defensa del cambio en nuestra política internacional no resisten un análisis serio. Dicen que se trata de la segunda economía más grande del mundo, y que el establecimiento de relaciones nos abre las puertas para un importante intercambio comercial que beneficiará a los productores y empresarios nacionales. Sin embargo, la realidad nos dice que sin tener relaciones diplomáticas con China, el año pasado exportamos más de mil millones de dólares e importamos peniques, por lo que tenemos una balanza comercial positiva con ese país. Dean CóRnito siempre ha sido un defensor del libre comercio y no va a criticar las intenciones de un Presidente de ampliar el intercambio comercial con una de las economías más importantes del mundo. Pero los valores morales no se intercambian como un contenedor de chucherías por otro de bananos.
La ausencia de relaciones diplomáticas nunca ha sido impedimento para comerciar con un país, y este caso nos lo demuestra. Los países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) no pueden discriminar, en sus relaciones comerciales, en contra de otros países miembros. Tanto Costa Rica como la República Popular China pertenecen a la OMC, y ello explica el pujante intercambio entre los dos países a pesar de que durante los últimos sesenta años no habíamos tenido relaciones diplomáticas. El intercambio comercial se promueve creando misiones comerciales que vayan a presentar nuestros productos allá y vengan a presentar sus productos aquí. Esto viene sucediendo desde hace mucho tiempo, y cada vez es más frecuente observar en los periódicos nacionales anuncios de ferias comerciales en China, de misiones comerciales chinas visitando Costa Rica, y de misiones comerciales ticas que van a visitar la China continental. De manera que no era necesario establecer relaciones con el régimen tiránico para fomentar el comercio con ese país, y el argumento oficial se cae por su propio peso.
Habrá que esperar a ver qué sorpresas nos trae esta nueva amistad, pero si por la víspera se saca el día, pareciera ser que nos cansamos de abrirnos de piernas siempre al mismo, y decidimos ahora abrir más las piernas a un nuevo amigo más grandote. Y eso es lo que Dean CóRnito llama diplomacia al estilo de las putas.
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La República de China en Taiwán comparte algunos valores esenciales con Costa Rica. Si bien está lejos de ser una democracia perfecta (y la nuestra tampoco lo es), es sin embargo un país donde hay libertad de expresión, se permite la oposición política organizada y la actividad sindical, y cuenta con un sistema electoral robusto. Nuestra relación con Taiwán no estaba bien planteada porque se basaba en las dádivas y no en los principios fundamentales compartidos. Corregir eso requería de valentía; implicaba renunciar a los regalitos condicionados e innecesarios, y decirle sí al amigo, apoyarlo, respaldarlo, aunque no fuera el más popular del mundo, porque eso es lo que uno hace con sus amigos: apoyarlos incondicionalmente, en las buenas y en las malas, aunque no sea lo socialmente “in”.
Más fácil resultó darle una patada por el trasero al amigo verdadero, aquel con el que, a pesar de las malas andanzas de los últimos años, se compartían valores fundamentales. Más fácil resultó ir a buscarse un nuevo amigo de temporada, al que probablemente se le pedirán los mismo “regalos”y “contribuciones” vergonzantes que se debieron eliminar de la relación con Taiwán. Ese nuevo amigo, la República Popular China, tiene un regimen totalitario de esos que masacran sin asco a sus estudiantes universitarios cuando se atreven a reclamar sus derechos humanos y pedir un poquito de libertad de expresión en la Plaza de Tianamen, e invade y aplasta a un país como Tibet con una milenaria cultura pacifista e impide la libre práctica de su religión y cualquier expresión de identidad y orgullo nacional o tribal que no sea el culto al Politburó de turno. Es lamentable que sea en esa compañía que nuestro internacional Presidente quiera que seamos vistos en el concierto de las naciones.
Los argumentos que han brindado nuestros gobernantes en defensa del cambio en nuestra política internacional no resisten un análisis serio. Dicen que se trata de la segunda economía más grande del mundo, y que el establecimiento de relaciones nos abre las puertas para un importante intercambio comercial que beneficiará a los productores y empresarios nacionales. Sin embargo, la realidad nos dice que sin tener relaciones diplomáticas con China, el año pasado exportamos más de mil millones de dólares e importamos peniques, por lo que tenemos una balanza comercial positiva con ese país. Dean CóRnito siempre ha sido un defensor del libre comercio y no va a criticar las intenciones de un Presidente de ampliar el intercambio comercial con una de las economías más importantes del mundo. Pero los valores morales no se intercambian como un contenedor de chucherías por otro de bananos.
La ausencia de relaciones diplomáticas nunca ha sido impedimento para comerciar con un país, y este caso nos lo demuestra. Los países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) no pueden discriminar, en sus relaciones comerciales, en contra de otros países miembros. Tanto Costa Rica como la República Popular China pertenecen a la OMC, y ello explica el pujante intercambio entre los dos países a pesar de que durante los últimos sesenta años no habíamos tenido relaciones diplomáticas. El intercambio comercial se promueve creando misiones comerciales que vayan a presentar nuestros productos allá y vengan a presentar sus productos aquí. Esto viene sucediendo desde hace mucho tiempo, y cada vez es más frecuente observar en los periódicos nacionales anuncios de ferias comerciales en China, de misiones comerciales chinas visitando Costa Rica, y de misiones comerciales ticas que van a visitar la China continental. De manera que no era necesario establecer relaciones con el régimen tiránico para fomentar el comercio con ese país, y el argumento oficial se cae por su propio peso.
Habrá que esperar a ver qué sorpresas nos trae esta nueva amistad, pero si por la víspera se saca el día, pareciera ser que nos cansamos de abrirnos de piernas siempre al mismo, y decidimos ahora abrir más las piernas a un nuevo amigo más grandote. Y eso es lo que Dean CóRnito llama diplomacia al estilo de las putas.


8 comentarios:
si se requieren burradas de OAS para que volvás a la pluma, mucho me temo que te sobrarán motivos para volver a escribir (que de todas formas se te extraña demasiado).
de la política tica no sabré nada, pero concuerdo con Sole que se te extraña mucho...
que bueno que volviste a escribir, ojala no te vuelvas a perder un año.
con respecto al tema de taiwan y china, pues fue lo mejor que se pudo hacer, el mercado chino representa el 20% de la poblacion mundial y un mercado y economia que nos puede beneficiar muchisimo mas q la taiwanesa.
puta compañero, más claro no canta un gallo!
Dudo mucho que China no venga a regalarnos cosas por el gran favor que le hace nuestra mercenaria diplomacia. Y los derechos humanos que se vayan a la basura si nos traen dinero...bueno esa es la esencia de nuestra diplomacia no la que pienso.
Saludos
Que tal Dean. Es bueno tenerte de vuelta.
La única razón por la cual se suelta un botín es para coger otro botín más grande. Yo no esperaría mucha moral de un régimen comunista.
¿Prostitución diplomática? La primera razón que dio OAS para justificar la ruptura de relaciones con Taiwan es que esta no daba dinero suficiente, que cuando ellos pedían $200 millones para Haití, solo le daban $20 millones. Que mientras no fueran más generosos iban a seguir perdiendo amigos.
Además yo le llamaría "pedigüeño internacional".
una buscada en google news sobre "costa rica" y "taiwan" deja ver lo que el mundo ya piensa de nosotros... todos dicen "costa rica deja a taiwan por tacaño..."
como si para ser amigos hubiera que dar plata...
me cago en Arias.
Espero que no sea un Dean Genérico el que haya regresado! Con la ola de mercadería que ahora va a entrar!.
Si la moral es la manda acá, claro que la doble!
欢迎!
Tugo
Con el respeto que todos se merecen yo no le doy de comer a mis hijos con lecciones de moral.
Si OAS tomo la decision bajo el precepto de que se iba a abrir un mercado mayor, tiene todo mi apoyo.
Como vamos a cerrar los ojos y dar la espalda a la que se convertira en el mediano plazo en la economia mas grande del mundo, dejando de lado Europa y USA.
No sigamos con esa doble moral del tico, se necesitan mercados para nuestros productos y este va a ser uno de los mas importantes.
Ademas, nos da la oportunidad de diversificar y no depender de un mercado unico, que es casi lo que nos esta pasando con USA.
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