jueves, mayo 21, 2009

Ridículo futbolístico

Para quien ha leído este blog con alguna frecuencia, no es secreto que Dean CóRnito es saprissista hasta la médula. Para quien esto escribe, existe una gran diferencia entre ser un fiel seguidor – un hincha, como dirían en Suramérica – y ser un fanático. Yo soy lo primero, pero nunca lo segundo. Y en esa condición, quiero aportar mis dos dedos de frente a la discusión de moda: la suspensión de la final del campeonato nacional y la desgracia que tenemos por dirigencia en el futbol de nuestro país.


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Yo no soy abogado ni experto en reglamentos del futbol. Por eso, antes de escribir estas líneas hice algunas averiguaciones. Al final de cuentas, si es para dar una opinión desinformada, mi aporte no es necesario. Repasemos entonces los hechos. A tres jugadores de Liberia Mía les mostraron la quinta tarjeta amarilla durante su primer juego de semifinal. Eso, automáticamente, los suspendía para su siguiente partido, el segundo y último de la semifinal, tal y como lo ratificó el Tribunal Disciplinario un día después. Existe una regla que dice que ninguna sanción que acarree una suspensión inferior a tres partidos es apelable. Liberia, sin embargo, apeló, y algún órgano de la Unafut decidió suspender la sanción mientras se resolvía la apelación. Se dice que el órgano de la Unafut que tomó esa decisión no era el facultado para hacerlo, pero yo de eso no entiendo nada, así que me abstengo de opinar. Se dice además que hubo presiones indebidas de parte de dirigentes de la Unafut para que se suspendiera la sanción de los tres jugadores liberianos, y eso llevó a la renuncia de dos miembros del Tribunal Disciplinario. Les recomiendo leer las cartas de renuncia de estas dos personas; hablan por si solas.

Algunos fanáticos – de otros equipos – han opinado en cuanto foro han podido, que Saprissa carece de autoridad moral para cuestionar la alineación de los 3 jugadores liberianos, ya que en el pasado Saprissa hizo lo mismo que Liberia al apelar sendas sanciones a Walter Centeno (para que pudiera jugar una final contra la Liga) y al entrenador Justin Campos. Lo que pasa es que no es lo mismo: Saprissa apeló, en ambos casos, suspensiones de 3 ó más juegos, que son permitidas por el reglamento. Liberia apeló suspensiones de un partido, que el reglamento establece como inapelables.

A pesar de tener Saprissa la razón legal para su proceder, el otro hecho relevante que no podemos perder de vista es que mi equipo amado decidió jugar el partido contra Liberia, a pesar de que alineó a los 3 suspendidos, y lo perdió. Y aunque como fanático podría encontrar mil explicaciones y razones por las cuales Saprissa debería de estar en la final (es, por mucho, el equipo con más puntos acumulados en el torneo), como amante del futbol tengo que reconocer que las reglas son que quien gana la semifinal pasa a la final. Al participar en el segundo juego de la semifinal, Saprissa validó las actuaciones de Liberia y, aunque terminemos el campeonato con 10 puntos más que los liberianos, yo, como saprissista de corazón no quiero que mi equipo juegue una final que no se ganó en la cancha. Pero hay más.

Como amante del futbol, aun si Saprissa hubiese ganado su semifinal, no quisiera yo que mi equipo cohoneste la corrupción de la dirigencia de la Unafut participando en la final de un torneo que, a todas luces, ha quedado completamente viciado y desprestigiado. Y esta, para mí, es una razón aún más fuerte para no jugar la final.

Soy costarricense antes que saprissista, y más que saber quién vaya a resultar campeón en este torneo corrompido por la dirigencia corrupta, me interesa lo que pase con la Selección Nacional. En pocas semanas tenemos que enfrentar a Estados Unidos y a Trinidad, y el atraso en la celebración de la final del torneo local va a afectar la preparación de la Sele para esos partidos. Heredia, Liberia y Saprissa son los equipos que más jugadores aportan a la Tricolor. En mi opinión, este torneo ha quedado carente de toda validez. Lo que procede es declararlo desierto, y permitir a Kenton convocar a los jugadores que necesite para que por lo menos mantengamos viva la ilusión de llegar a otro Mundial. Y ojalá que para el próximo campeonato la bola de ratas que copan la Unafut hayan renunciado y permitan que nuevos aires soplen para el futbol nacional.

miércoles, marzo 11, 2009

País de chichosos

La otra noche, surfeando por los canales de la televisión, escuché un anuncio de un reportaje que iban a hacer en algún programa tipo Informe 11 ó 7 Estrellas, con un título algo así como ¿Por qué los ticos somos tan chichosos? Decidí no ver el reportaje porque era en uno de esos programas que me ponen de chicha de sólo oír el falsete nasal del periodista encargado, además de que no quería llenarme la cachimba de tierra oyendo todas las razones que tengo para ponerme de chicha. Pero el tema se me quedó dando vueltas en la cabeza, y este artículo es el resultado de varios días de andar de chicha por no poder sacarme la idea de la jupa. He aquí mi versión de por qué los ticos somos tan chichosos.

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Vivimos en un país maravilloso. Bendecido por la naturaleza con una belleza escénica incomparable y con suficientes recursos como para poder alcanzar un cómodo nivel de vida sin las complicaciones que tuvo, por ejemplo, un Japón para lograr el desarrollo económico. En términos generales, tenemos una sociedad igualitaria, un sistema político democrático estable, y quizás una consciencia colectiva de que más vale tener tres frijoles menos en la panza que dos plomazos en la cabeza. Es decir, vivimos, en términos políticos, en paz. Más que presente, nuestro país tiene un potencial envidiable.

El problema es justamente ese: tenemos un gran potencial, pero no logramos explotarlo. Tenemos las calles llenas de huecos, pero evidentemente las seguimos construyendo de la misma manera que no nos ha dado resultados durante décadas. Llueve más de lo que los cauces de los ríos pueden acarrear, pero a nadie se le ha ocurrido construir reservorios inmensos de aguas pluviales para abastecernos durante los meses que llamamos verano. Con eso evitaríamos dos problemas muy importantes que nos ponen de chicha: las constantes inundaciones y los racionamientos estivales del servicio de agua potable. ¿Cómo puede ser que un país con el nivel de desarrollo humano del nuestro y la cantidad de agua que gratuitamente nos regala San Pedro 9 y 10 meses al año sufra racionamientos de agua todos los años?

Tendemos a echar las culpas de todos nuestros males a los gobiernos – algo de lo que el autor de este blog ciertamente no está exento. ¿Pero acaso nos ponemos a pensar cuál es nuestra responsabilidad como individuos? Es cierto que nuestros gobiernos nos han fallado repetidamente. Pero nuestros gobiernos están conformados por gente como nosotros. ¿Qué hacemos nosotros por cambiar esa situación? ¿Ir a votar cada 4 años por el partido de oposición? ¡Gran ganga!

Cuando manejamos nos pone de chicha el malparido que, apenas ponemos la direccional para intentar cambiar de carril, acelera para impedirnos el paso. Los más atrevidos sacan medio cuerpo por la ventana y le explican a grito pelado al ya mencionado malparido exactamente en cuál esquina de Calle 12 conocieron a su mamá. Los más prudentes dejamos las ventanas cerradas, pero dentro de nuestro carro gesticulamos, gritamos, insultamos y buscamos cualquier otra forma de desahogarnos, dando la impresión a un observador casual de que somos una manada de loquitos que hablamos solos en el carro. Pero cuando es nuestro turno de ceder el paso, ¿no somos nosotros mismos los malparidos que aceleramos para bloquear el camino al atrevido que se quiere cambiar de carril?

El tico es individualista y egoísta. Paradójicamente, le encanta que el gobierno le brinde soluciones “socializantes” a sus problemas, pero ojalá sólo a los suyos. El hotelero pide incentivos fiscales para construir hoteles cuando el problema es más bien uno de desocupación. El fabricante de lácteos pide que se impida el acceso de productos extranjeros, dizque para poder alcanzar un volumen de producción que le permita obtener economías de escala (léase, para mantener su condición dominante cuasi-monopólica en el mercado), cuando el verdadero problema es su propia ineficiencia y no el tamaño del mercado. El sindicalista pide más horas libres pagas, pero no las compensa con un mayor esfuerzo en las horas laborales. El pobre pide becas para mandar a sus hijos a la escuela, pero luego de recibirlas los pone a trabajar. El de clase media se busca conocidos en “la administración” para que su hijo obtenga una beca que 100.000 familias necesitan mucho más que él. Queremos que bajen los buses pero que le suban los impuestos al combustible porque lo usan mayoritariamente los ricos. Queremos que nos subsidien la electricidad que consumimos, pero que las empresas la paguen más cara. Y luego pedimos al Ministerio de Economía que controle los precios de los productos de esas empresas que pagan la electricidad más cara porque nos parece un robo lo que nos cobran por esos bienes y servicios producidos con electricidad innecesariamente cara.

Por supuesto que todo eso nos pone de chicha. El analista económico se pone de chicha porque el representante de los hoteles le diga que la ocupación ha caído (en parte por la crisis, en parte por los altísimos precios que se dejan cobrar), pero que proponga que la solución sea que Papá Estado regale el dinero para que ellos, empresarios, construyan más hoteles. El importador se pone de chicha cuando su yogurt importado de primera calidad no puede competir con el yogurt de tercera que se ofrece en el mercado local porque tiene que pagar un arancel del 65% para ingresar el producto a nuestro país. El pobre se pone de chicha porque al hijo del primo de la esposa del Jefe del departamento “decualquiercosa” del Ministerio le dieron una beca pero llega a la escuela en la Pathfinder del año de su mamá. Y el de clase media se pone de chicha porque sus impuestos se usan para pagar una beca que los padres del niño necesitado usan para otra cosa mientras su hijo siembra frijoles en la parcela familiar en horario escolar. Y todos nos ponemos de chicha porque la inflación no baja a niveles normales, justamente porque la estructura de precios en nuestro país conserva ciertas rigideces producto de las políticas de una malentendida compensación social que todos defendemos.

Estamos en un estado de chicha colectiva porque todos queremos salir beneficiados aprovechándonos de los otros, pero nunca es posible que todos salgamos ganado a expensas de los demás. Nuestro país tiene un gran potencial, pero no lo logramos desarrollar porque siempre queremos estar mejor que los demás, y no simplemente estar mejor que antes. Yo estoy bien si logro bloquear el paso al vivillo que se quiere inventar un tercer carril en la cuneta de la calle y llego a la intersección una millonésima de segundo antes que él. Y si soy el vivillo que se inventó el tercer carril, estoy bien si logro llegar a la intersección antes que la bola de brutos que pacientemente han esperado su turno en el carril adecuado. En el proceso nos embrutecemos. No medimos los riesgos; a priori no importa si por irnos por la cuneta corremos el riesgo de terminar volcados: es un riesgo que vale la pena tomar en aras de ganarnos 15 segundos en el tráfico insoportable de las 6 de la tarde.

El gobierno nos falla, pero es en buena medida por nuestra culpa: cuando cada sector ejerce presión por lograr beneficios para los suyos (léase comerciantes, industriales, sindicalistas, maestros, profesionales, etc.), es imposible que el gobierno diseñe una política coherente para el desarrollo nacional. Las políticas públicas en Costa Rica son un conjunto de políticas sectoriales incoherentes e incompatibles entre sí, y no una verdadera política nacional de desarrollo. El problema somos los ciudadanos, no los gobiernos. ¿O acaso cree usted, estimado lector, que nunca en los últimos 50 años hemos tenido un gobernante capaz? ¿Cree que todos han sido unos brutos, y nosotros peor por ir a votar por ellos y elegirlos para que se caguen en nuestras vidas?

Cuando salga de su casa, cuando esté en la calle, en su trabajo, o hasta de vacaciones, antes de actuar pregúntese: ¿qué he hecho por mi país? Si no me importan los demás, ¿qué hago por reducir mi propio nivel de chicha? El autor de estas líneas, que no quiere ser malinterpretado, aclara con orgullo que es un liberal: privilegia al individuo por encima de la sociedad. Pero hay una enorme diferencia entre ser individualista y ser egoísta. Dean CóRnito prefiere las reglas de juego claras y parejas para todo el mundo, y que el Estado no se meta en sus decisiones siempre y cuando respete las reglas del juego. En lo que no cree es en que uno como individuo, o como miembro de un gremio, deba de buscar beneficios personales o sectoriales a través de la política pública. Por eso, a pesar de ser profesional, Dean CóRnito no pertenece a ningún “colegio” de profesionales. Por eso, a pesar de ser empresario, no pertenece a ninguna agrupación gremial. Si le piden su opinión sobre tal o cual política pública, les dirá lo que piensa es mejor para el país: lo que sea bueno para el individuo. Pero el individuo entendido como un ente anónimo, sin cara ni nombre. No se trata de lo que beneficia a ciertos individuos, sino de lo que beneficia a todos los individuos que componen este maravilloso país. Para que logremos desarrollar ese potencial y dejemos de ser una bola de chichosos.

lunes, enero 19, 2009

¿Paz en Israel?

En mi artículo anterior afirmé que va a ser muy complicado lograr un acuerdo de paz entre la Autoridad Nacional Palestina e Israel. Si bien la operación Plomo Fundido, al debilitar severamente a Hamás, puede haber allanado el camino para que la ANP se pueda presentar como el interlocutor único y legítimo del pueblo palestino en dichas negociaciones, esto únicamente facilitará la dinámica de las conversaciones, pero no producirá cambios sustanciales de fondo. La realidad es que Israel y la ANP han estado negociando durante años sobre la base de “dos pueblos, dos países”, que es el principio rector del Cuarteto sobre el Medio Oriente (Estados Unidos, Europa, Rusia y Naciones Unidas). Los resultados brillan por su ausencia, y no precisamente por la influencia negativa de Hamás que, como organización terrorista dedicada a la destrucción del Estado de Israel, no es parte de las conversaciones.

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El principio de “dos pueblos, dos países” tal como lo esboza el Cuarteto se basa en el regreso a fronteras similares (aunque no exactas) a las existentes antes de la Guerra de los Seis Días (1967), cuando Israel conquistó la margen occidental del río Jordán (el territorio conocido como Cisjordania) y la franja de Gaza. Sobre esta base, en el año 2000 el entonces Primer Ministro de Israel, Ehud Barak, ofreció a Yasser Arafat, presidente de la ANP, soberanía sobre el 94% de los territorios de la Cisjordania pre-1967, la totalidad de Gaza, y otros territorios contiguos para compensar el 6% de Cisjordania que Israel mantendría bajo su control. Arafat rechazó la propuesta de Barak.

Sobre la base del mismo principio, y sin que mediara un acuerdo que se lo exigiera, en agosto del 2005 Israel se retiró unilateralmente de la totalidad de Gaza, con la esperanza no materializada de que, al cesar la ocupación, desapareciera la excusa para continuar lanzando cohetes desde Gaza hacia Israel. Más recientemente, y de una manera más discreta, el actual Primer Ministro de Israel, Ehud Olmert, ofreció nuevamente el retiro israelí del 93.8% de Cisjordania, y la entrega de territorios suficientes para compensar el 6.2% que Israel se dejaría bajo su control. Esta oferta fue hecha en conversaciones secretas entre Olmert, Mahmud Abbas (el actual Presidente de la ANP), y Ahmed Qureia (quien fuera Primer Ministro de Arafat y su primer sucesor). Dichas conversaciones, y la negativa palestina, fueron reconocidas públicamente por Qureia.

El asunto es que, si bien la dirigencia palestina “moderada” se adhiere públicamente al concepto de dos países con las fronteras anteriores a 1967, en efecto y en privado exigen un retorno a las insostenibles fronteras anteriores a 1949, luego de que Israel había sido invadido simultáneamente por cinco ejércitos árabes tras su declaración de independencia en mayo de 1948.

Así las cosas, el debilitamiento de Hamás y el restablecimiento de la hegemonía de Fatah al frente de la ANP en Gaza no necesariamente facilitará las cosas en el frente de la paz. Más bien pareciera que Fatah se envalentonará y mantendrá la negativa a cualquier solución que se asemeje al principio de dos países bajo las fronteras pre-1967.

Algunos cínicos creen que la única solución es la desaparición por completo del Estado de Israel. De acuerdo con esta simplista, errada y francamente antisemita visión de mundo, el establecimiento de un estado palestino en la totalidad del territorio de Israel, Cisjordania y Gaza traería finalmente paz al Medio Oriente. Más allá de las motivaciones antisemitas de quienes así piensan, lo que se revela es su total ignorancia de la historia y de la dinámica sociopolítica de la región . Un estado palestino bajo la égida de Fatah, con un régimen secularista, tendría dos frentes de guerra permanentes. En primer lugar, las milicias islamistas chiíes de Hezbolá en Líbano dirigirían sus Katyushas a los “herejes” seculares del sur. En segundo lugar, no podemos olvidar la verdadera masacre de palestinos a manos del padre del actual Rey de Jordania, allá a principios de la década de 1970, en lo que se conoció como el Septiembre Negro. Decenas de miles de palestinos fueron asesinados por el ejército jordano para garantizar el dominio del Rey Hussein sobre todo el territorio transjordano, y en esa parte del mundo esas acciones tarde o temprano son vengadas.

Si considerásemos la posibilidad de un estado palestino islamista fundamentalista bajo el control de Hamás, que es una organización sunita, inevitablemente chocaría con sus hoy aliados de oportunidad, los chiitas de Hezbolá. El Presidente Assad de Siria, quien es también chiita pero gobierna de manera autoritaria un país mayoritariamente sunita, seguirá apoyando a Hezbolá (lo mismo que Irán) para imponer su tendencia de la religión sobre la suni y enviar un claro mensaje a sus potenciales opositores sirios de que la disidencia no sería tolerada. Un régimen islamista también sería una amenaza y una constante fuente de preocupación para los regímenes relativamente más liberales de Jordania y Egipto. Las fronteras de un estado palestino islamista nunca serían estables.

Así es que, aunque nada es imposible, las perspectivas para una paz duradera en el Medio Oriente no son buenas. Dicen que Barack Obama es un tipo brillante, pero si no logra darse cuenta de que el verdadero problema no es el principio de “dos pueblos, dos países”, sino la intransigencia palestina en el tema de la definición de las fronteras, tampoco su gobierno va a lograr resultados positivos en el Medio Oriente. Robert Gates, actual y futuro Secretario de Defensa, y Hillary Clinton, la futura Secretaria de Estado, están muy comprometidos con el concepto de dos países bajo las fronteras pre-1967 como para darse cuenta de esta realidad. La mejor esperanza es que un relativo novato como Obama lo vea e imprima un cambio de rumbo a las negociaciones.

jueves, enero 15, 2009

¿Qué va a pasar en Gaza?

La presión internacional sobre Israel y Hamás para que acepten un cese al fuego es cada día más fuerte, y probablemente de resultados en el corto plazo. La pregunta que nos debemos de hacer es qué forma va a tomar dicha tregua, y qué va a pasar con Gaza en el futuro. Aquí pretendo brindar algunas respuestas, basadas en mi análisis poco convencional de los hechos.

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El objetivo de Israel al lanzar la operación Plomo Fundido después de soportar por ocho años el lanzamiento continuo de cohetes hacia su territorio desde la Franja de Gaza, era detener por completo dichos ataques. Otro objetivo no explícito puede haber sido remover a Hamás del poder en Gaza, y entregarlo a los más moderados líderes de Fatah que controlan la Autoridad Nacional Palestina en Cisjordania. Para que Israel acepte un alto al fuego, éste debe garantizar como mínimo que a Hamás le sean cortadas todas las posibilidades de rearmarse, y que le sea impedido el lanzamiento de más cohetes hacia Israel. Adicionalmente Israel exigirá el reconocimiento explícito por parte de Hamás al derecho de existencia de Israel.

Vista la experiencia posterior a la última guerra en el Líbano, sostenida contra Hezbolá en el 2006, Israel no va a poder confiar la tarea a una fuerza liderada por las Naciones Unidas, que tiene serias limitaciones para disparar y gran velocidad para retirarse ante cualquier potencial problema. Está comprobado que los terroristas, tanto en Líbano como en Gaza, se aprovechan de las mal defendidas instalaciones de la ONU para desde allí lanzar sus cohetes Qasam, Grad o Katyusha hacia Israel. En otras palabras, Israel tiene que exigir que sus tropas permanezcan donde estén en Gaza al momento de suscribir el convenio, y hasta que se encuentre instalado y operando algún dispositivo internacional que pueda verdaderamente controlar la situación para permitir que los israelíes se retiren. Esto podría tardar hasta un año.

Hamás, por su parte, necesita salvar el pellejo. Si el cese al fuego no llega pronto, Israel podría hacer cumplir ese objetivo no explícito que mencioné arriba, y Hamás pasaría a los libros de historia. Existen diferencias de opinión entre el liderazgo de Hamás en Gaza, que está siendo severamente castigado y está dispuesto a lograr una tregua aún si ello implica reconocer a Israel, y el liderazgo de Hamás en el exilio (Siria), que prefiere perder hasta el último hombre antes que reconocer a Israel. Por esta razón no se ha logrado una tregua, negociada con la intermediación de Egipto, y con la cual Hamás-Gaza ya estuvo de acuerdo. Con el afán de darnos una idea de la magnitud del castigo que está recibiendo Hamás, hoy murieron en Gaza el “Ministro” del Interior, el Jefe de los servicios de Seguridad, y el jefe de la rama militar de Hamás; es decir, todo el aparato militar y de seguridad de Hamás quedó acéfalo. Eventualmente Hamás-Gaza deberá tomar su propia decisión a contrapelo de los deseos de Hamás-Siria, o arriesgar desvanecerse hacia el olvido. Sin embargo, aunque la situación sea desesperada, Hamás necesita extraer algunas concesiones para salvar las apariencias, y no podrá acceder a ninguna propuesta que se las deniegue. Hamás exige la apertura de los pasos fronterizos hacia Egipto e Israel, y por supuesto quisiera aprovecharlos para reabastecerse, pero sabe que esto último no será aceptable para ninguno de sus dos vecinos. Hamás entonces exigirá el retiro inmediato de las tropas israelíes, pero se conformará con un retiro gradual en un plazo corto. Lo ideal para Hamás sería de cinco a diez días, pero como mencioné en el párrafo anterior, eso sería un serio error para Israel.

Aunque Egipto actúa como intermediador, no podemos perder de vista que maneja su propia agenda. Hamás tiene sus orígenes en la Hermanada Musulmana, una organización fundamentalista egipcia que se opone al régimen dictatorial secularista de Hosni Mubarak, y que ha sido proscrita por dicha razón. La Hermandad tiene como objetivo establecer un califato que abarque desde Egipto hasta Siria, donde la ley islámica sea la única que rija las vidas de los habitantes. Egipto, por lo tanto, es el principal beneficiario de cualquier acción israelí que debilite a Hamás e indirectamente a la Hermandad. Entre otras cosas, Egipto no va a reabrir su paso fronterizo con Gaza mientras el control esté en manos de Hamás, porque eso sería darle reconocimiento internacional al gobierno de facto de dicha organización terrorista. Egipto, al igual que Israel, tratará de forzar el retorno de la Autoridad Nacional Palestina al control de Gaza.

De alguna manera, los diplomáticos encontrarán la fórmula para que el cese al fuego llegue en los próximos días, quizá incluso antes del cambio de poderes en Estados Unidos el martes 20 de enero. Es muy probable que Israel intensifique sus operaciones en los próximos días para debilitar aún más a Hamás y buscar así alguna medida de calma en su zona sur, que ha sido golpeada por los cohetes lanzados desde Gaza. En el largo plazo la búsqueda de la tan ansiada paz entre israelíes y palestinos luce mucho más complicada, y no necesariamente como resultado de esta guerra. La lógica convencional diría que si la actual guerra provoca la retoma del poder en Gaza por parte de la ANP, más bien se allanaría el camino a un acuerdo de paz duradero entre dicha Autoridad e Israel. La lógica del autor de estas líneas le dice que no es así. En un futuro artículo explicaré por qué.

domingo, octubre 12, 2008

Éxito engañoso

Es muy difícil discutir con el éxito. Y éxito es justamente lo que ha tenido la Selección Nacional al mando de Rodrigo Kenton. Pero no todo lo que brilla es oro. No pretendo en este artículo restarle méritos al seleccionador, que creo está haciendo bien las cosas, sino llamar la atención sobre los potenciales riesgos que se ciernen en el horizonte de la hexagonal clasificatoria para el Mundial 2010.

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Como la vez pasada que escribí sobre la Sele de Kenton, empiezo por destacar lo positivo. El equipo nacional abandonó en la práctica el trillado discursillo bandera del conformismo y de la mediocridad, que decía algo como “en el fútbol ya no existen equipos pequeños” o “las distancias se han acortado”. Con Kenton al mando, la Selección ha salido a buscar todos los partidos, en vez de ponerse a hacer cálculos absurdos como que “el empate de visita es una victoria” o que “una derrota de visita está dentro del presupuesto”. Cuando ha podido ha goleado, sin importar si juegan en casa o de visita, y se nota la ambición de los jugadores por aportar, destacar, y triunfar. Nos referimos entonces al trabajo psicológico y motivacional que hacen Kenton y sus asistentes con la Selección. Y solo este hecho es suficiente para que estemos satisfechos con Rodrigo Kenton.

Hay que reconocer, como bien lo hace el mismo Kenton, que esta fase eliminatoria ha sido un paseo inesperado ante equipos de tercera categoría que prácticamente no han exigido a nuestra Selección. Pero en el pasado, enfrentando a equipos de similar categoría, sufríamos injustificadamente y nos costaba sacar los resultados. Terminábamos haciendo cábalas para clasificar por gol diferencia o alguna otra argucia reglamentaria diseñada para definir una clasificación cuando un equipo no supera claramente a otro. Y allí reside el mérito de Kenton en esta fase: reconocer que estamos ante equipos débiles y que no por ello hay que tenerles misericordia. Para compasión, el domingo vamos a misa, no al estadio.

Hay aspectos, sin embargo, que me siguen preocupando de la Selección, mientras que otros se han ido aclarando con los partidos. En mi anterior artículo sobre el tema expresé mi preocupación por la portería: González tiene reflejos felinos pero es pésimo en el juego aéreo, Wardy es mucho corazón pero no gran cosa como portero, y Keylor Navas es excelente pero me preocupaba su falta de experiencia. Ayer Navas se encargó de callarme. Demostró que está listo para cualquier reto, y merece ser el portero titular de la Sele a pesar de su juventud.

Nuestra defensa sigue siendo una calamidad. En esta fase, ante equipos que no han demostrado gran cosa, la defensa que tenemos ha resultado suficiente. Ante equipos de mayor peso y con jugadores más hábiles (pensemos en la velocidad, inteligencia y capacidad de un Landon Donovan), la defensa será un colador fácilmente vulnerable. Reconozco que Kenton ha hecho distintas pruebas, obligado por las lesiones y las suspensiones, pero no ha dado con la fórmula que nos de tranquilidad. Ayer, de no ser por las excelentes y oportunas intervenciones de Keylor Navas, y por la inocencia de los delanteros de Surinam, el resultado pudo haber sido muy distinto. Ayer, por ejemplo, Wallace llegó acertado cuando se sumó al ataque (cosa cada vez más escasa en él), pero su sector de la zaga lució muy vulnerable, al igual que por el centro de la cancha. Ya no tiene la velocidad de antes, y cada excursión de Wallace para arriba de la media cancha deja un hueco importante en defensa.

La media cancha de la selección está funcionando bastante bien y, lo que es mejor aún, tiene múltiples posibilidades de variantes según se presenten los partidos. Como hecho que merece destacar, contra Surinam el Pupy López se jaló un partidazo y reclama a gritos la titularidad. En delantera, nuevamente gracias a lesiones y suspensiones, el técnico se ha visto obligado a hacer diferentes experimentos, y estará en condiciones de sacar sus propias conclusiones. Nos preocupa, sin embargo, la insistencia del técnico en poner a Bryan Ruíz como punta, posición en la que a todas luces no se siente cómodo ni se desempeña tan bien como cuando juega de media punta o de enganche. Insisto en que Ruíz es un jugador que merece la titularidad en la Sele, pero jugando un poco más atrás del punta, posición para la cual hay también varias opciones (Ledezman, Saborío, Alpízar, Mambo), con diferentes características pero todos acostumbrados a jugar allí.

Por último, me preocupa la indecisión o lentitud de Kenton para hacer ciertos cambios en el transcurso de un juego. Ayer, después de que Surinam anotó su gol al minuto 3 del segundo tiempo, la defensa de Costa Rica lució bastante descontrolada por los siguientes veinte minutos, en los que el rival no anotó merced a las salvadoras intervenciones del portero Navas. No solo la defensa estaba descontrolada, sino que el medio campo perdió el control del balón, y de allí nacían las jugadas que pusieron en aprietos a nuestra selección. El cambio, sin embargo, no se dio sino hasta el minuto 28, cuando Alonso Solís vino a aportar dominio de balón y gol. Un equipo con más oficio que Surinam pudo haber anotado varios goles en esos 25 minutos de zozobra, y nos preocupa que el técnico no reaccione oportunamente cuando el equipo se le cae sobre el terreno de juego.

Si queremos que nos vaya bien la hexagonal, es imperativo que para los próximos 4 meses se programen fogueos contra equipos y selecciones de mayor nivel, que exijan a la nuestra, y puedan desnudar sus deficiencias. Como laboratorio, los dos partidos que nos faltan en esta fase de paseo es poco lo que podrán aportar.

viernes, octubre 10, 2008

María José y el monopolio del ICE

Yo no sé mucho de música. Ni siquiera el curso de apreciación de música que llevé en Generales de la UCR me sacó de la ignorancia musical en que me sumió el mediocre sistema educativo costarricense. Pero me encanta escuchar música, de varios géneros, y a punta de hacerlo al menos logro distinguir una buena voz de una que no lo es tanto. Yo no sé si Margarita era mejor que María José pero, nacionalismos aparte, realmente no parecía haber mucha diferencia entre ellas, excepto por la mayor experiencia de la panameña que se notaba en su dominio escénico. No creo que María José haya perdido por falta de talento o porque el talento de Margarita fuera superior. Creo que María José perdió por culpa del ICE.

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Desde el día anterior a la final se supo que las centrales del ICE habían colapsado por la cantidad de mensajes que la gente intentaba enviar. Lo mismo sucedió la noche de la final. Nuestro bienamado monopolio de las telecomunicaciones no tiene la capacidad instalada para aguantar un pico de demanda como los que se presentan cíclicamente, por ejemplo cada 14 de febrero y cada 15 de agosto, y por supuesto no dio abasto para procesar todos los mensajes de apoyo que los ticos quisimos enviar.

Todo lo anterior es de conocimiento público y hasta en los periódicos salió. Lo que no es tan conocido aquí en Costa Rica, y me lo confirmó mi amigo Marcelo, el argentino, que estuvo en Panamá de sábado a miércoles de esta semana, es que en Panamá los mensajes enviados a través de la malvada empresa privada Cable & Wireless, que probablemente pertenece al coco de las telecomunicaciones latinoamericanas, Carlos Slim, tenían un costo de $0.10, mientras que en Costa Rica el costo enviar un mensaje a través del benefactor monopolio estatal era cercano a $1.00. Así las cosas, cada panameño podía enviar diez mensajes con lo que a un tico le costaba enviar uno, y no sólo se ahorraron un buen poco de plata dando su apoyo a Margarita, sino que además sus mensajes llegaron a su destino y pudieron ser contados, mientras que muchos de los mensajes diez veces más caros de los ticos se quedaron sin ser contados por la ineptitud del ICE.

Una última observación interesante: por regulaciones de la empresa Cable & Wireless, los usuarios de tarjetas pre-pago en Panamá (servicio que el ICE lleva cuatro años anunciando pero todavía no lanza al mercado) no podían enviar mensajes. Sin embargo, al ver el interés de esos clientes por apoyar a Margarita, decidieron días antes de la final habilitar el servicio y permitir a los usuarios de tarjetas de pre-pago enviar sus mensajes de apoyo a su candidata. Ojalá el ICE exhibiera la mitad de la flexiblidad de C&W para resolver las necesidades de sus clientes para cosas más importantes que Latin American Idol.

domingo, septiembre 14, 2008

La puta en la vitrina

Nunca he estado, pero la zona roja de Amsterdam es famosa por la forma en que se ofrecen los servicios sexuales. Las putas se exhiben en vitrinas, escasas de ropa o realizando los más variados actos eróticos a la vista de los transeúntes. Igual a como dejó Oscar Arias a Costa Rica con la forma en que decidió establecer relaciones con China: exhibida en la vitrina de la opinión pública mundial como una puta diplomática. Muchas gracias, señor Premio Nobel de la Paz.

miércoles, septiembre 03, 2008

¡Qué secreto ni qué mi abuela!

Cuando un Presidente le pierde el respeto a su pueblo y pretende verle la cara de idiota todo el tiempo, es nuestro deber desenmascararlo. Este es un blog de crítica y por supuesto que don Oscar Arias y su gobierno no se han escapado a los filazos que nos gusta recetar desde aquí. Pero para quien conoce este blog desde sus inicios, o al menos ha leído algo de nuestros archivos históricos, es claro y evidente que la crítica al Presidente Arias ha sido relativamente taimada, sobre todo si la comparamos con la que hacíamos al desgobierno de su predecesor Abel Pacheco.

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En La Suiza Centroamericana fuimos desde el inicio críticos de la decisión de establecer relaciones con China a expensas de nuestras relaciones con un país democrático como lo es Taiwán (ver al respecto La Caperucita Tica, Diplomacia al estilo de las putas). Entonces alegábamos, entre otras cosas, que la relación con Taiwán estaba mal planteada porque no se basaba en los principios fundamentales compartidos entre nuestras naciones, sino en el intercambio de apoyo en foros internacionales por dádivas y que, lamentablemente, ya desde el arranque de las relaciones con China Continental las cosas iban por similar camino, con la oferta china de construir un nuevo Estadio Nacional y prestar unos $250 millones en términos secretos.

La insistencia de Oscar Arias, y de su Canciller y su Ministro de Hacienda, en no revelar la información sobre el financiamiento chino, me revuelve el estómago. Nos quieren hacer creer, como que si fuéramos estúpidos subnormales, que es costumbre no revelar los detalles de este tipo de transacciones entre dos países. Nos hablan de un “secreto bursátil”, casi casi como un “secreto de estado”, como si las FARC o el FSLN nos fueran a invadir mañana si se revela el “secreto”. Ya cuando don Oscar dijo, con una desfachatez digna de admirar, que ningún funcionario público había recibido una comisión por esta transacción, inmediatamente me empecé a imaginar que una entidad financiera privada costarricense si la había recibido, y que sería necesariamente una en la cual uno o varios funcionarios públicos tuviera(n) una participación accionaria. Confieso que no me imaginaba que se trataba de BCT, porque ni siquiera me acordaba quién era nuestro Embajador en China. Más bien creí que se trataba del grupo financiero que ayuda a la Conferencia Episcopal a esconder sus dineros provenientes de actividades ilícitas de intermediación financiera. Pero no anduve lejos.

El asunto es que es una majadería insistir con la cantaleta del secreto bursátil. Cualquier persona que haya leído alguna vez en su vida un par de números de The Economist, o del Financial Times, o del Wall Street Journal sabrá que cuando los países hacen emisiones de bonos de deuda soberana, los intermediarios – sí, siempre los hay y no es pecado – sacan tremendos campos pagados anunciando que han sido escogidos para colocar o asegurar la emisión, y por supuesto que han sido escogidos después de un concurso público. Nadie en el mundo occidental hace transacciones de esta naturaleza y magnitud bajo el velo del secreto; ese es el tipo de cosas que espera uno encontrar más bien en la Rusia de Putin y Medvedev, o bien, pues, en China. Pero nos falta al respeto nuestro Presidente cuando menosprecia las instituciones de nuestra democracia – aunque no siempre funcionen como deben – insistiendo en el secreto que únicamente sirve para esconder algo que no quiere que sepamos (y que finalmente está saliendo a la luz pública). Es una estrategia perder-perder. Pierde el país cuando estas transacciones no se hacen de manera transparente, y pierde el gobierno en credibilidad e imagen cuando finalmente se descubren los chanchullos.

Este episodio me ha llevado a preguntarme quién manda en Costa Rica. Cuando don Abel Paltecho nos desgobernaba, se decía que Oscar Arias era el poder detrás del trono, lo cual explicaba algunos nombramientos de don Abel, siendo el más conspicuo el del hoy Canciller entonces como Embajador ante la ONU. Cuando la Sala IV derogó por inconstitucional la norma que impedía la reelección presidencial, se decía que Rodrigo Arias gobernaría como una especie de Primer Ministro, pero que don Oscar mantendría el poder desde una función presidencial más asemejada a las de los Reyes de Europa que a lo que establece nuestra normativa. Sin embargo, resulta que don Oscar Arias, ese que detenta el poder emanado de las urnas, tiene que pedir permiso al embajador de China para dar al público la información que la ley le obliga a dar. ¿Desde cuándo nuestro Presidente tiene que pedir permiso a un diplomático extranjero para actuar? ¿Qué es eso sino pérdida de soberanía? ¿Qué es esa falta de dignidad? ¿Será que algo me perdí y no me he dado cuenta de que ahora somos una colonia china y que el Sr. Wang Xiaoyuan es el Procónsul?

Señores y señoras, nuestro Presidente nos ha perdido el respeto por completo. No somos para él más que caracoles impedidos de volar a las alturas de las águilas que se regodean con la realeza europea mientras en nuestro país la inflación se dispara, la inseguridad campea, y en general nos lleva candanga. Ya es hora de que nuestras instituciones, sea la Contraloría o la Sala IV, se lo apeen de su alto vuelo, para que se tenga que venir a revolcar aquí abajo con nosotros los caracoles que trabajamos todos los días por sacar este país adelante a pesar de – y no gracias a – nuestros gobernantes. Si por revelar el secreto China decide no prestarnos la otra mitad, no hay problema; hace apenas un par de semanas las agencias calificadoras del riesgo mejoraron su perspectiva de la economía costarricense. Eso significa que Costa Rica no tendrá problema alguno en colocar bonos de deuda en los mercados internacionales, como lo hizo durante varios años a principios de esta década. La mejor calificación probablemente se traducirá en una tasa de interés menor que la que de otra manera se obtendría y, aunque esa tasa de mercado sea mayor que la ofrecida por China, los costos ocultos y que desconocemos de la transacción con China pueden hacer que salga más caro el caldo que los huevos. Yo me quedo del lado de la transparencia.

martes, agosto 26, 2008

Más perdido que el hijo de Lindbergh

La encerrona del Gobierno del fin de semana recién pasado terminó por confirmarnos lo que ya nos olíamos: este gobierno anda como tonto sin Mama, más perdido que el hijo de la Llorona. Para sustentar esta afirmación, basta con analizar las palabras del Presidente Arias en la conferencia de prensa posterior a la encerrona. Allí confesó cuáles son las áreas en las que el Gobierno ha quedado debiendo, y qué es lo que van a hacer al respecto.

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Hubo tres áreas principales a las que don Oscar hizo referencia: erradicación de tugurios, seguridad ciudadana, e inflación. En el primero de los temas, transcurridos 27 meses de gobierno (56% del período presidencial), apenas se ha cumplido un 26% de la meta propuesta al principio. En cuanto a seguridad ciudadana, el discurso se centró en los drogadictos “rompeventanas” de los cuales mi esposa fue víctima recientemente (ver Carta a la Ministra de Seguridad), ignorando de cuajo los asesinatos, asaltos, estafas y demás fechorías que todos los días victimizan a la ciudadanía costarricense. Y en cuanto a inflación, para este año la meta original era de bajarla a alrededor de un 6% a 8%, y sin embargo vamos directo hacia la mayor inflación de los últimos quince años, superando probablemente el 14% anual. El problema, sin embargo, no es la enumeración de los males (con la cual estamos en principio de acuerdo, aunque agregaríamos infraestructura, otro rubro en que el gobierno queda debiendo), sino en las soluciones propuestas.

Para erradicar tugurios en realidad no fue gran cosa lo que se propuso. Hemos de reconocer que el nombramiento hace unos días de la Ing. Clara Zomer como Ministra de Vivienda es un paso positivo, ya que por fin se da un nombramiento por mérito y no por amiguismo. Doña Clara fue la primera mujer en obtener el título de Ingeniero en Costa Rica, ha sido Presidente Ejecutiva del INVU y del INA, y ha ocupado, con éxito, cargos gerenciales y ejecutivos en el sector privado también. Pero no basta con tener una buena ministra si la burocracia del sector decide no cooperar y si los recursos para trabajar no están disponibles. Y en cuanto a esto último, el éxito del programa de erradicación de tugurios va a depender de la creación de un nuevo impuesto a las residencias de lujo, cosa que puede tomar varios meses, y luego otra cantidad más de tiempo hasta que se haga efectivo su cobro. Y eso asumiendo que no entremos en año electoral y entonces ninguna fracción legislativa de oposición que se quiera ver ayudando al gobierno de turno a subir impuestos en esa coyuntura.

Con respecto a la seguridad ciudadana, como dije, don Oscar se concentró en hablar de los “piedrerillos” que asaltan para poder comprar un poquito más de crack, y para ellos la solución será crear un hospital especializado en la desintoxicación y la recuperación de los drogadictos. Ninguna persona en su sano juicio podrá oponerse a la creación de semejante institución, pero hay que estar muy perdido para creer que esa va a ser la solución al problema que enfrenta la sociedad costarricense. En primer lugar, se necesitan muchos recursos y mucho tiempo para echar ese hospital a andar. En segundo lugar, y por naturaleza, los hospitales hacen labor curativa, no preventiva. Nada hacemos con curar a los drogadictos actuales si no erradicamos las condiciones de miseria que cada día llevan a más jóvenes a consumir drogas, si no hacemos una verdadera campaña preventiva, y si no dotamos a la policía de más recursos y a los jueces de mejores leyes para combatir la venta de drogas y también el consumo reiterativo de gente que se rehúsa a rehabilitarse. Además, y como lo sugerí dos párrafos arriba, el problema de la seguridad ciudadana es mucho más complejo que el de la rehabilitación de los drogadictos. El crimen organizado se ha adueñado de nuestro país, y sin embargo ayer los periódicos nos dieron la triste noticia de que los diputados han decidido excluirlo de la reforma al Código Penal porque la propuesta por el Gobierno era demasiado compleja. O sea, no estamos en nada.

Por último, con respecto a la inflación, la “solución” propuesta por Arias es hacer aumentos salariales que compensen la inflación. No discutimos la justicia de semejante propuesta; si el poder adquisitivo de los salarios se ha erosionado, algo debe de hacer la sociedad por ayudar a recuperarlo. El problema es que siendo esa la gran estrategia emanada de una encerrona del gobierno, el resultado será que la inflación en vez de llegar a ser controlada, será mucho mayor en años posteriores. Es bien sabido - y esto no es solamente teoría económica, sino que está claramente comprobado en el “mundo real” – que los aumentos salariales no correspondientes a aumentos en la productividad de los trabajadores son un disparador de la inflación. Tanto así, que una de las políticas “ortodoxas” del FMI para combatir la inflación es no aumentar los salarios o aumentarlos en proporción menor a la inflación, para cortar el ciclo inflacionario. En La Suiza Centroamericana no somos, ni nunca hemos sido, defensores del FMI ni de sus erradas políticas económicas, así que no estamos abogando por un recorte de los salarios reales. Simplemente estamos advirtiendo que la política propuesta por el gobierno va a producir resultados contrarios a los deseados. Otras políticas para combatir la inflación que supuestamente ha adoptado este gobierno han fallado; es una irresponsabilidad anunciar ahora que la solución es aumentar los salarios. Reconozcámoslo por lo que es: la decisión de aumentar salarios es demagógica y politiquera, y va a atizar la inflación del 2009 y 2010. La verdadera solución es mucho más compleja, y pasa por parar la expansión monetaria, eliminar las pérdidas del Banco Central, y controlar el gasto público, tres campos en los que este gobierno no ha hecho lo suficiente.

viernes, agosto 22, 2008

La Sele de Kenton

Es muy temprano para emitir un juicio definitivo, pero en el balance general no me gustó la Sele de Kenton. Habrá que darle más tiempo para que los jugadores asimilen el esquema y el técnico se de cuenta de cuáles turulatos no tienen que estar en el "equipo de todos", pero me parece que el tema no pasa necesariamente por la falta de tiempo.

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Permítanme resaltar primero lo positivo. El planteamiento claramente ofensivo, al menos en el papel, es de alabar. En otras ocasiones me he quejado de la actitud temerosa y timorata de nuestros equipos, y eso empieza desde los planteamientos ultradefensivos y el conformismo de los técnicos que piensan que no arriesgar y no perder es un buen resultado. El planteamiento de Kenton fue evidentemente agresivo, jugando con cuatro defensas, un contención que realmente suma en el ataque (Celso Borges), y cinco jugadores del medio campo para arriba de verdadera vocación ofensiva. Lamentablemente la agresividad teórica del planteamiento naufragó en la ineficacia del sistema de juego observado sobre el terreno.

El planteamiento, además de ofensivo, fue confuso. La defensa jugó con línea de cuatro, pero cometió reiteradamente un pecado cardinal: enviar a los dos laterales simultáneamente al ataque, sumándose muchas veces el contención y algunas veces también alguno de los centrales, dejando la retaguardia totalmente vulnerable. El Salvador no hizo goles porque no los fue a buscar y porque Quintanilla no llegó en su mejor noche. Otro equipo con más oficio nos hubiera podido golear.

En el ataque el planteamiento también fue confuso. Teniendo en la alineación a dos jugadores acostumbrados a jugar de centrodelanteros (Saborío y Alpízar), puso en ese puesto a Bryan Ruiz, que lleva años jugando de volante. Kenton mandó a Saborío a acarrear balones fuera del área, y a Alpízar a volantear por la izquierda. Sin embargo, Sabo nunca ha tenido buen manejo en el acarreo del balón, y Alpízar jugó tan abierto por la izquierda, que nunca pudo usar su pierna fuerte en los remates. Y Bryan, que usualmente hace un excelente papel como enganche o volante de llegada, demostró no sentirse bien ubicado en el puesto de centrodelantero. A Alonso Solís le pasó lo mismo por la derecha que a Alpízar por la izquierda. Y con una media cancha tan poblada y tan abierta, Costa Rica se perdió en un ineficaz juego de pases horizontales y en corto, olvidándose de la verticalidad y del vértigo.

No hay que confundir el planteamiento que ocasionalmente usa Jeaustin Campos en el Saprissa con el de Kenton de antenoche. Aunque en ambos casos Solís y Alpízar volantean con perfil cambiado, en el Saprissa juegan un poco más atrás y antes de entrar al área cortan hacia el centro para rematar con el perfil natural del jugador. En el partido contra El Salvador, el derecho jugó prácticamente como delantero izquierdo, mientras que el zurdo jugaba como delantero derecho. Eran paradójicamente Wallace y Junior los que hacían los cortes hacia el centro, quedando cada uno de ellos en posición de rematar con su pierna débil.

La escogencia (convocatoria) de jugadores tampoco me dejó muy satisfecho, aunque aplaudo el relativo rejuvenecimiento de la selección. En la portería tenemos un serio problema, porque no hay en Costa Rica un verdadero portero de Selección. Porritas está banqueado en el Saprissa, y en todo caso ya es un jugador que va de salida. Los tres convocados son los mejorcitos, pero Navas está muy joven y le falta experiencia, Wardy nunca ha tenido verdaderos retos al frente como para demostrar de qué madera está hecho, y Ricardo González, que tiene unos reflejos felinos, tiene un pésimo juego aéreo y peor dominio del área chica (y metió los escarpines un par de veces en el partido contra El Salvador con malas salidas que dichosamente no pasaron a más). En defensa, de los cuatro que jugaron desdel el principio, sólo Cristian Montero merece continuar como titular. Lástima que se lesionara, pero parece que la recuperación no va a ser prolongada. Segares no ha demostrado nada bueno con la Selección, ni en este partido ni en los anteriores con Medford, y esta vez más bien entró como desencanchado, cometiendo dos penales estúpidos que pudieron haber costado muy caro (el árbitro dichosamente no vio el primero). Wallace hace rato que está muy lejos de su mejor nivel; luce lento, impreciso en los pases, e incapaz de hacer un buen centro cuando pasa al ataque. Junior Díaz evidentemente está pasando por un bache; se nota que le afectó la bailada que le pegó Eto'o la semana pasada. Luce frágil en defensa y alocado en el ataque. De la media cancha para arriba, Alonso Solís, un jugadorazo en su club, tiene pendiente demostrar que es también jugador para Selección. Lo mismo podría decir de Alpízar, reconociendo que a ambos el planteamiento de Kenton les perjudicó. A Froylán no se le vio nada en el juego, excepto por la malacrianza para reclamar, lo cual nos recuerda que no merece estar en la Selección: ha desperdiciado todas las oportunidades que
la vida le ha dado, y ahora ni siquiera está muy activo y en un equipo como de tercera división.

Por último, me preocupó la falta de decisión de Kenton para hacer los cambios. El cambio de Ledezma por Bryan Ruíz si lo hizo a tiempo, pero se quedó ahí. Con Saborío amonestado y un árbitro que no le aguantó nada en toda la noche, lo debió cambiar y no arriesgar la expulsión, que era como la crónica de una muerte anunciada. Finalmente, con la expulsión de Saborío debió pasar el candado en defensa, y sin embargo tardó demasiado en hacerlo, arriesgando innecesariamente el resultado.

En resumen, cambió el entrenador, cambiaron algunos jugadores, pero seguimos teniendo serios problemas. Este partido, en casa y con el insulso planteamiento salvadoreño, era para golear. De visita las cosas van a ser más difíciles. Kenton quedó debiendo.