martes, agosto 24, 2010

Doble ultraje: los últimos aleteos de un monopolio en vías de extinción

Ayer hace dos semanas tuve un accidente automovilístico. Una moto me chocó por detrás, causando daños importantes al carro, e inmediatamente se dio a la fuga. En su intento por evitar el golpe, la moto patinó y lo que hizo fue restregarse por toda la parte trasera de mi carro, de derecha a izquierda, quebrando los dos “stops” y arruinado bumper, compuerta trasera, y un guardabarros. Inmediatamente llamé a la Policía de Tránsito y al INS a reportar el choque, y más de media hora después finalmente apareció el tombo. El inspector del INS llegó casi una hora después del choque, cuando ya el policía se había dado por vencido y se estaba montando en su moto para desaparecer.

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El policía de Tránsito muy amablemente me sugirió no hacer un parte, ya que al haberse dado a la fuga el motociclista, y no habiendo tenido chance de ver su placa (era de noche y estaba oscuro) – es decir, al no haber a quién denunciar – el parte únicamente hubiera producido como efecto que el Juzgado pusiera un gravamen sobre mi propio carro. Sin embargo, eso significa que el Policía tampoco hizo un croquis del accidente. Ahora el INS no me quiere reconocer parte de los daños, amparados en la ausencia del tal croquis.

A la mañana siguiente al choque, llevé mi carro a un taller autorizado. Antes de hacerlo llamé a varios amigos y familiares con más experiencia en estas lides, y me recomendaron usar un taller que tuviera conexión vía Internet con el INS, porque se supone que de esa manera se puede hacer un avalúo remoto, viendo las imágenes transmitidas por el WebCam del taller, lo cual – se supone también – acelera el trámite. Así lo hice. El avalúo remoto – que no requiere ni el traslado del carro a las instalaciones del INS ni el traslado de peritos del INS al taller – tomó una semana exacta. ¿Por qué? Porque si. Nadie me ha podido dar una explicación satisfactoria. El resultado, como ya adelanté, fue que el INS decidió no reconocer parte de los daños. Esa batalla ya la perdí, pero con tal de que me puedan arreglar el carro y me lo devuelvan, no me quedó más que aceptar la arbitraria decisión del INS. A mi me toca comprar de mi propio bolsillo uno de los dos “stops” traseros, además de pagar el deducible de un choque en el que no tuve culpa alguna.

Hoy se cumplieron dos semanas desde que llevé el carro al taller. Los repuestos aún no han sido comprados por el INS, de manera que mi carro no puede ser arreglado. En el taller me informan que el INS tiene programado emitir la orden de compra el jueves. ¿Por qué? Porque si. Mientras tanto, ahí me la tengo que jugar como un vikingo en taxi, en bus, o dejando a mi doña sin carro, lo cual además implica que a media jornada laboral tengo que salir corriendo para llevar al carajillo a su clase de taekwondo o a recoger a la otra del Jazz.

No me queda más que seguir esperando como idiota… a que se me venza el malparido seguro para ir a contratar uno nuevo con alguna otra empresa. No se si la experiencia vaya a ser mejor que con el INS, pero al menos me podré dar el gusto de dejar de contratar al cochino monopolio al que siempre pagué puntual las primas, pero que cuando necesité la cobertura, escogieron vacilarme con un servicio peor que pésimo y una arbitrariedad que ya, ante la presencia de competidores, es difícil de comprender. Old habits die hard.

miércoles, agosto 18, 2010

Gobernar, doña Laura, es cuestión de prioridades

Resulta que doña Laura Chinchilla no aparecía en escena porque andaba encuevada preparando su Plan Nacional de Desarrollo y su discurso de los 100 días. Pero ahora que se apareció, no ha hecho más que incrementar las dudas y preocupaciones que manifestamos en la carta abierta que le dirigimos la semana pasada. Permítame, amable y paciente lector, continuar con el diálogo imaginario que planteamos con nuestra señora Presidenta a partir de dicha carta.

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En primer lugar, doña Laura, permítame felicitarla por haber anunciado su Plan de Desarrollo en poco más de tres meses, en vez de tomarse el 25% de su período presidencial ponderando lo imponderable, como han hecho muchos otros gobiernos antes que el suyo. Como le dijimos en nuestra anterior carta, no estaremos de acuerdo en todo, pero ahora por lo menos sabemos por dónde vienen los balazos. Acto seguido, permítame también manifestarle algunas dudas que me surgen de lo que su gobierno nos plantea, no porque esté en desacuerdo con ello, sino porque me parece que no hay coherencia entre las metas propuestas, las herramientas escogidas para buscarlas, y los resultados que podemos esperar alcanzar con dichas herramientas.

Usted reconoce correctamente que hay mucho más por hacer que lo que se puede razonablemente exigir en un plazo de cuatro años, que son los que le toca andar montada sobre el Chirrite. Por ello le recuerdo, doña Laura, que gobernar se trata justamente de establecer prioridades y trabajar para lograrlas, aunque ello signifique tácitamente que será necesario sacrificar otras áreas. Hoy no voy a entrar a discutir sus prioridades, porque usted es la Presidenta que escogió el pueblo justamente para tomar esas decisiones. Lo que le voy a rebatir son las incongruencias que referí en el párrafo anterior.

Una de las áreas en que su campaña generó grandes expectativas fue en la de la seguridad ciudadana. Si nos guiamos por las más recientes encuestas de opinión, es también la principal preocupación de la población costarricense. Siendo entonces que esta es un área de la más alta prioridad, me perdonará que le diga que me sorprende y me asquea el cinismo que exhibe en la entrevista que publica hoy La Nación, donde dice usted que “En la más ambiciosa de todas, que es la de seguridad, hemos sido muy claros de que requeríamos recursos adicionales. Si no se nos dan los recursos, va a ser muy difícil cumplir eso, pero desde la misma campaña lo sabíamos”. Lo sabíamos, pero no lo dijimos… En todo caso, doña Laura, y volviendo al tema, si esta es una de las principales prioridades, pienso que no debería quedar su cumplimiento sujeto a la eventual aprobación de más impuestos o de un paquete fiscal. A las prioridades se les asignan recursos existentes; lo demás lo podemos amarrar a la mejora de la situación fiscal.

Seamos realistas, doña Laura, ninguno de los dos gobiernos anteriores logró convencer al país o a la Asamblea Legislativa de la necesidad de crear más impuestos. Usted alcanza un índice de aprobación de apenas 38% de la población a 3 meses de iniciada su gestión, lo cual no le da la fuerza “popular” necesaria para imponer nuevos tributos. Y el mundo está sumido en una severa recesión, cuando lo recomendable es hacer justamente lo contrario a subir los impuestos. Así que me parece que nos ha cantado usted la crónica de una muerte anunciada, y no vamos a tener grandes avances en la principal de sus prioridades y de las exigencias ciudadanas, como lo es reducir la inseguridad.

Y ya que hablamos del tema fiscal, me angustia su actitud. Nos dice que usted creyó “que el déficit para este año podría ser del 3% y para el próximo podría ser del 4%, pero estamos hablando de que este año va a cerrar cerca del 5% y el próximo, si no hacemos nada, podría estar cerrando en un 6%. ¡Si no hacemos nada! Eso, justamente, es lo que me preocupa. Que usted parece haberse casado desde ya con la idea del paquete tributario, y en eso se parece ominosamente a Abel Pacheco, que se pasó los 4 años clamando por uno, sin hacer absolutamente nada más. Si conseguir las metas propuestas en el PND va a depender de la aprobación de una “reforma fiscal”, estamos muy mal encaminados.

Abel Pacheco no hizo nada en 4 años. En el gobierno de Oscar Arias, don Guillermo Zúñiga al menos le entró en serio a apretar las tuercas de la recaudación, lo cual combinado con un dinámico crecimiento económico, permitió aumentar la recaudación significativamente. Y a pesar de ello, con niveles de evasión calculados en más del 50% en cada uno de los principales impuestos (venta, renta), queda mucho espacio para mejorar. Lo que nadie ha hecho en los últimos 8 años es entrarle al lado del gasto: a revisar cuáles programas cuestan más que los beneficios que producen, o cuáles instituciones gastan el 95% de su presupuesto en salarios y sólo el 5% para invertir en lo que la ley establece como su cometido. Doña Laura, no se confíe con la reforma fiscal, la probabilidad de que la logre no es alta.

Por último quiero llamar la atención sobre otra incongruencia de su discurso. Nos dice en la misma entrevista que su principal error de estos primeros 100 días fue no haber sido “más clara y contundente con el tema de los salarios de diputados”, y que si hubiera “transmitido con más oportunidad instrucciones claras, habría economizado mucho desgaste.” Me parece muy sana su honestidad para reconocer errores, y por eso la aplaudo. Por lo mismo, me causa desasosiego que seis preguntas más tarde vuelva usted con los paños tibios, al responder como Cantinflas, es decir, al responder sin responder, la pregunta sobre el proyecto de ley que reconocería las uniones homosexuales. Que la Presidenta de la República se atreva a decir “No, yo no me voy a pronunciar sobre eso, esa es una decisión que está en manos de los diputados”, como si no existiera toda una dinámica entre los Poderes Ejecutivo y Legislativo, y muy en particular entre la Presidencia de la República y la Asamblea, es evidencia de que usted, si bien puede reconocer sus errores, no es capaz de aprender de ellos.

Doña Laura, acépteme un pequeño pero fundamental consejo: la Presidencia de la República se debe de ejercer con liderazgo.

martes, agosto 17, 2010

¿Por qué Costa Rica no progresa?

Desde hace mucho tiempo vengo insistiendo en que el subdesarrollo es un estado mental. Si estamos haciendo una carretera nueva, ¿tan difícil es coordinar para que los cables eléctricos y telefónicos y las tuberías potables, pluviales y sanitarias queden enterrados antes de construirla? No los aburro con mis palabras; les dejo la evidencia audiovisual para que juzguen por sus propios medios. Dada la impericia tecnológica del autor, la parte audiovisual va sin audio, pero dicen que una imagen vale más que mil palabras.


martes, agosto 10, 2010

Carta abierta a Laura Chinchilla

Estimada doña Laura:

Usted es el tercer Presidente de Costa Rica desde que empecé a escribir en La Suiza Centroamericana hace casi 5 años y medio. Mi motivación original para escribir un blog me la proporcionó justamente don Abel Pacheco, o mejor dicho, la inopia de iniciativa y la inacción de su lamentable gobierno. Luego vino el período de Oscar Arias, y aunque no estuve de acuerdo con muchas de sus decisiones, al menos el país empezó a tomar un rumbo claro que a quienes laboramos en el sector privado nos permitió volver a trabajar, invertir, y crecer. Si a Abel Pacheco le dedicaba 4 y hasta 5 comentarios semanales, a su sucesor don Oscar le dediqué, en los mejores tiempos, 3 ó 4 artículos al mes. Usted está a punto de cumplir 100 días en la silla presidencial, y la verdad es que estoy muy preocupado. Si las cosas siguen como hasta ahora, doña Laura, voy a tener que volver a escribir 4 y 5 veces por semana, y a usted no le va a gustar.

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No se si usted ya se dio cuenta, pero su período presidencial ya comenzó. La cuenta regresiva arrancó desde el propio 8 de mayo, y ni siquiera en su propio partido la han querido respetar, echando las campanas electoreras al viento desde tan temprano en su gestión. O debo decir más bien que han arrancado la carrera electoral desde antes de que su gobierno empiece. Y no lo digo ni en sentido figurado ni en el sentido cronológico de la expresión, sino en sentido absolutamente literal. El 8 de mayo inició la cuenta regresiva, pero a hoy 10 de agosto, no parece que su gobierno haya arrancado. Su gobierno, doña Laura, está dando palos de ciego porque usted – que debería de ser su cabeza y los ojos que lo guían – usted, señora Presidenta, está lo que los gringos llaman M.I.A. – missing in action.

Una de las principales razones por las que firmo con un seudónimo, doña Laura, es un triste resultado de la descomposición social y política que vivimos en nuestro país. La verdad, señora Presidenta, es que tengo miedo, y lo poco que he visto de su gobierno hasta ahora me da más miedo aún. Tengo miedo de revelar mi identidad porque es mucho lo que tengo que perder y muy poco lo que podría ganar al hacerlo. Tengo miedo porque en este país es costumbre atacar al mensajero, no al mensaje. Tengo miedo porque he vivido en carne propia y de primera mano esa persecución, porque cuando me atrevía a decir públicamente lo que pienso, fui investigado, intimidado y amedrentado, únicamente por tener diferencias ideológicas – como fue descaradamente reconocido en una entrevista que un diario de circulación nacional efectuó a mi Torquemada personal (y actual miembro de su gabinete extendido) por aquellos años. En un principio creí, doña Laura, que con alejarme de la palestra pública y dejar pasar unos años todo cambiaría, pero no ha sido así.

Me asusta tremendamente que una mujer exitosa como usted, una mujer que ha luchado contra la discriminación de género, que ha luchado contra los estereotipos y el machismo de nuestra sociedad, que ha tenido un hijo fuera del matrimonio – por lo cual no la juzgo – sea ahora tan dócil y cobarde frente a la Iglesia y sus designios ultraconservadores. Me preocupa que una persona que ha luchado por la igualdad de las mujeres, no haya levantado su voz en defensa de los derechos de una minoría como la homosexual, que nuestras leyes tratan como ciudadanos de segunda categoría. Me preocupa porque no sabemos si el día de mañana otro grupo de ilustres ciudadanos va a proponer un referendo para limitar los derechos de alguna otra minoría – indígenas, negros, chinos, mormones – pero sí tenemos la lamentable certeza de que nuestra primera Presidenta mujer no moverá un dedo por ellos.

Se decía que al país le vendría bien una mujer Presidente, porque vendría a cambiar la cara de la política: más solidaridad, honestidad, compasión, y menos chanchullo, injusticia y maldad. Lo que no sabíamos, doña Laura, es que incluido en el paquete – el suyo, no el de “la mujer” – también comprábamos la indecisión. No sabemos a estas alturas si su indecisión se debe a pendejera, vil cálculo político, o a que la camisa le quedó demasiado grande. Pero ya vivimos 4 años de eso bajo Abel Pacheco, y sabemos que es tremendamente nocivo para el país.

Doña Laura, como costarricense preocupado se lo digo con sinceridad: necesitamos que usted nos guíe, que de la cara, que azuce a su gabinete, que lidere con el ejemplo, y que ponga las cosas a trabajar. Necesitamos que tome decisiones y las implemente, no que se dedique a masticar información y a posponer la toma de decisiones. Necesitamos que se olvide del cálculo político y muestre esa compasión que todo Costa Rica espera de usted y desea con muchas ansias. Sobre todo, doña Laura, necesitamos que usted nos diga hacia dónde nos quiere llevar, y cómo lo va a hacer. No siempre estaremos de acuerdo, pero mientras haya un rumbo claro y sepamos a qué atenernos, las cosas van a funcionar. Mientras no tengamos esa visión de conjunto, las acciones aisladas de sus ministros y vicepresidentes no nos parecerán más que una colección de ocurrencias sin ton ni son, y sin rumbo ni razón.

Atentamente,


Dean CóRnito

sábado, julio 03, 2010

Lo que mal empieza mal termina

Desde la semana pasada venía con ganas de escribir algo acerca del escándalo de las visas a los obreros chinos de la construcción, sin que las obligaciones laborales y familiares me lo permitieran. Motivado por las revelaciones publicadas hoy por La Nación del aparente desvío de personal, recursos y materiales de construcción del Estadio Nacional a un proyecto inmobiliario privado ubicado en Sabana Sur, aprovecho el tiempo entre la lamentable paliza que le pegó Alemania a Argentina y el partido España – Paraguay para finalmente escribir sobre el tema.

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Cuando nuestro ínclito ex Presidente anunció la ruptura de relaciones con Taiwán y el establecimiento de relaciones con la República Popular China advertí en este blog que “Nuestra relación con Taiwán no estaba bien planteada porque se basaba en las dádivas y no en los principios fundamentales compartidos”, pero que “la solución encontrada por la Administración Arias Sánchez estuvo peor.” Comenté además que “Más fácil resultó ir a buscarse un nuevo amigo de temporada, al que probablemente se le pedirán los mismo “regalos”y “contribuciones” vergonzantes que se debieron eliminar de la relación con Taiwán.” Con el irreverente estilo que no siempre logro pero definitivamente me gusta usar, concluí que “Habrá que esperar a ver qué sorpresas nos trae esta nueva amistad, pero si por la víspera se saca el día, pareciera ser que nos cansamos de abrirnos de piernas siempre al mismo, y decidimos ahora abrir más las piernas a un nuevo amigo más grandote.” Piensa mal y acertarás.

Sobre el asunto de las visas a los obreros, las presiones de diplomáticos chinos a funcionarios costarricenses para su aprobación, y los intentos de soborno a personal diplomático tico por parte de funcionarios de la empresa estatal china que construye el Estadio Nacional, sólo queda una cosa por decir: felicito sinceramente al gobierno de doña Laura Chinchilla por la posición transparente que ha asumido, y en especial a los funcionarios que han resistido las presiones y/o los intentos de soborno y han actuado en defensa de la institucionalidad. ¡Qué refrescante resulta la diferencia con respecto a sus inmediatos antecesores!

A lo que quiero dedicar un poco más de análisis y tiempo es al tema del desvío de recursos estatales para un proyecto privado. La Cámara Costarricense de la Construcción planteó la denuncia como se debe de hacer: ante la Fiscalía, y con prueba documental, foto y videográfica. La construcción del proyecto Torres del Lago – un complejo residencial de alrededor de 160 apartamentos repartidos en tres torres de 14 pisos cada una – cuenta con algunos beneficios de los que no dispone la obra de cualquier otro mortal: la presencia de obreros chinos con el mismo uniforme rojo desteñido que usan los del Estadio – a pesar de que únicamente se han aprobado visas a obreros para el Estadio, y un par de camiones de carga con placas oficiales que hacen viajes entre el predio de almacenamiento de materiales para el Estadio (en Hatillo) y la obra. Suponen los denunciantes que en dichos viajes se transportan materiales originalmente destinados a la construcción del Estadio Nacional, y por ende exonerados de impuestos.

Hasta el momento no se ha hablado de quién o quiénes son los dueños o inversionistas de tan ambicioso proyecto; todo lo que reportan los medios de comunicación es que se trata de una sociedad anónima llamada Palacio Oriental, así como el restaurante de la esquina de mi choza. Sólo que Li Huan, el dueño del restaurante chino de San Eustaquio, es un muerto de hambre que no podría hacerle frente a la inversión necesaria para desarrollar un complejo de 35.000 m2 de construcción. No me extrañaría que entre los inversionistas haya ciudadanos chinos o alguna empresa estatal de inversiones de China. Pero no debería de extrañar a ninguno de mis lectores que entre los propietarios estén también algunos políticos influyentes de la Administración Arias Sánchez. Sólo espero que la Fiscalía tenga el valor de llevar sus indagaciones hasta las últimas consecuencias, y que exhiba el mismo celo que cuando le toca perseguir a políticos de otro color político.

No podemos permitir que la política exterior costarricense sea secuestrada por los intereses mercantiles de un grupo de poder, y a juzgar por el ruido de las piedras de este río, eso exactamente es lo que hicieron don Oscar Arias y su flamante Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Stagno. Ellos nos introdujeron en las grandes ligas de la prostitución diplomática, y ahora sólo nos queda recuperar la dignidad perdida.

martes, mayo 25, 2010

Dean CóRnito para Diputado

Iba a escribir un artículo sobre la barbaridad que es que los diputados se hayan recetado un aumento salarial de ₡1.8 millones al mes, lo que representa un incremento del 72% en sus ingresos, y que lo hayan hecho sin siquiera haber cumplido un mes en sus nuevos puestos. Pero después de mucho análisis y un intenso debate interno, he decido no ser tan hipócrita, ya que eso mismo es lo que yo quiero. La verdad es que la calle está muy dura, y ganarse ₡4.3 millones es algo que me toma varios meses. ¿Qué haría Dean CóRnito por un salario de ₡4.3 millones? Pues lanzar desde ya su candidatura para una diputación en el 2014.

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La gran ventaja que tiene Dean CóRnito de esperarse hasta el 2014 es que para ese entonces el salario de un diputado va a ser de ₡6.350.000, porque la ley aprobada incluye, además del aumento inmediato del 72%, dos aumentos anuales del 5% cada uno sobre el salario vigente en ese momento, empezando en noviembre del presente año. Entonces reformulo la pregunta: ¿Qué haría Dean CóRnito por un salario mensual de ₡6.35 millones?

Por un salario de ₡6.35 millones mensuales, Dean CóRnito promete asistir a la mayoría de las sesiones del Congreso, tragarse sin chistar los encendidos discursos de Merino o quien lo sustituya en el 2014, escoger la curul justo al frente a la de Viviana Martín para pasarse la tarde entera viéndole la cara de Miss Universo, abandonar sus ideales liberales y proponer nuevos aumentos de impuestos – los cuales van a ser necesarios para cubrir el aumento del 72% que voy a proponer en mayo del 2014 para que la nueva Asamblea, mi Asamblea, no se quede atrás de la de los actuales padres de la patria.

Por “ganarme” un salario de ₡6.35 millones al mes, ni siquiera me voy a molestar en convalidar mis títulos de universidades extranjeras para acreditar mi preparación, voy a traspasar a mi esposa las acciones de la empresa que tenemos de manera que no viole la dedicación exclusiva, besaré bebitos malolientes en algún precario de mi natal San Eustaquio, y firmaré una declaración de sumisión total y absoluta a los deseos y propuestas de política social de Monseñor Hugo Barrantes y de la Conferencia Episcopal.

No pierdan de vista, mis estimados futuros votantes, que por ₡6.35 millones mensuales, también habría un montón de cosas que Dean CóRnito no haría.

Por un salario de ₡6.35 millones prometo hacer las de Guillermo Zúñiga y no contarles que el verdadero costo del tan necesario y justificado aumento salarial es de alrededor de ₡1.940 millones tan solo en los primeros 12 meses desde su entrada en vigencia, y no de ₡900 millones como nos dijo la paladina de la justicia diputadil Viviana Martín, ni de ₡1.500 millones como nos dijo el colega Zúñiga, aunque no nos quiera decir por qué. Ni siquiera les voy a contar que el costo en cuatro años del exiguo aumentillo ascenderá a alrededor de ₡9.050 millones (aumentos anuales incluidos), ni mucho menos que con eso se podría construir unas 1.800 viviendas de interés social, o cubrir casi la totalidad de las becas del programa Avancemos durante 4 años.

Prometo tampoco decir nada cuando el Presidente de la Asamblea (y diputado por tercera o cuarta vez), Luis Gerardo Villanueva, o la Jefa de Fracción Viviana Martín nos expliquen de dónde van a salir los recursos para pagar el aumentillo. No les contaré que los prometidos recortes en rubros como combustibles, viáticos y transporte en el exterior, capacitaciones, mantenimiento de edificios, licencias de software, y bebidas y alimentos no alcanzan ni para cubrir la mitad del costo anual del aumentillo. Tampoco les diré que si bien esos rubros pueden ser recortados por los diputados, el recorte es por un ejercicio fiscal únicamente, y que nada garantiza al pueblo que para los siguientes ejercicios fiscales no se vuelva a aumentar esas partidas. Es más, no les voy a contar que recortar algunos de esos rubros, tales como capacitaciones, software y viáticos, a quienes perjudicará será a los funcionarios de planta de la Asamblea (no a los diputados) y repercutirá negativamente en la eficiencia del funcionamiento legislativo. ¿Para qué les voy a contar que cualquier recorte en mantenimiento de edificios se pagará con intereses en los años posteriores?

A mis futuros compañeros diputados prometo no decir nada cuando mi colega Fabio Molina, o cualquier otro imbécil de similar calaña diga, con toda la faja de tiros expuesta de la risa que le da la animalada que está diciendo, que no es un aumento de salario, sino un cambio en la forma de retribuir las labores de los funcionarios públicos. No me voy a recordar de mis épocas de bloguero subversivo y anónimo cuando llamaba las cosas por su nombre y les decía que la mona, aunque se vista de seda, mona se queda. No señores, por ₡6.35 millones mensuales no haría nada de eso, porque seré un Diputado de principios. El pueblo lo que quiere es circo, y estas explicaciones son demasiado engorrosas.

Cuento con su voto para el 2014. ¡Dean CóRnito para diputado, y que viva la Pepa!

lunes, mayo 24, 2010

Beneficios cuantificables del progreso

Si hay algo que extraño – como economista – de los varios años que viví en países desarrollados, son los estudios que continuamente publica la prensa sobre los costos o los beneficios de ciertas decisiones y actuaciones gubernamentales o del sector privado. Ese tipo de estudios casi nunca se publican en Costa Rica, y desconozco si es porque nadie los hace, o si es porque los periodistas no son lo suficientemente acuciosos para incluirlos o lo suficientemente preparados para entenderlos. Un ejemplo que pide a gritos que alguien le calcule el costo para el país de semejante animalada, es la obligación que tenemos los conductores en caso de colisión de dejar el vehículo atravesado en media calle hasta que aparezcan oficial de tránsito y perito del INS. Muchas veces se trata de choques en los que a duras penas se quebró un farol o se rayó un bumper, que con ₡200.000 se arreglan, pero los carros se quedan en su posición 45 minutos o hasta 2 horas a la espera del tombo o del carajo del INS, tiempo durante el cual miles de personas pierden valiosos minutos laborales o de ocio, causando pérdidas sociales que si alguien las calcula, andarán en las decenas de millones de colones.

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Hace unos días me encontré un artículo en nacion.com que nos permite hacer un cálculo rápido de los beneficios de una acción tan simple como sustituir la rotonda de Alajuelita sobre la carretera de Circunvalación por un puente elevado. Digo que es una acción simple – en cualquier otro país no sería noticia – aunque en realidad en nuestro país necesitamos varios años para tomar la decisión, mientras se discute la inmortalidad del cangrejo hasta las calendas griegas.

Empiezo por advertir que este es un cálculo rápido, no una investigación detallada. Para los que no se han dado cuenta, La Suiza Centroamericana es un blog de opinión cuyo autor lo mantiene por hobby, y no pretendemos ser el Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas. El cálculo se basa en algunos supuestos que procedo a enumerar; algunos de ellos podrían alejarnos algo de la realidad. Sin embargo, mi experiencia me permite asegurar que el cálculo, si bien no pretende ser exacto, no es para nada descabellado.

El artículo en cuestión nos informa que cuando el puente sobre la rotonda de Alajuelita esté en operación, el tiempo de tránsito por ese sector se reducirá en 10 minutos. Además informa que por dicha intersección pasan 45.000 vehículos diarios, y que el costo de la obra es de ₡5.600 millones de colones. Rápidamente entonces podemos determinar que el ahorro en tiempo será de 450.000 minutos diarios, lo cual equivale a 7.500 horas/vehículo por día. Otros datos importantes son los siguientes:


1. El Producto Interno Bruto de Costa Rica en el 2009 se estimó en ₡16.799.083 millones de colones a precios corrientes, según datos del Banco Central de Costa Rica.

2. La población en Costa Rica, según datos del INEC, era de 4.451.205 personas en al 30 de junio del 2008, el dato más reciente publicado en la sección de Indicadores Demográficos de su página web.

Empiezo ahora con los supuestos.

1. Asumo que en promedio en cada carro viajan 1.5 adultos; con ello tendríamos un ahorro de 11.250 horas laborales por día.

2. Supongamos también que en promedio un tico trabaja cinco días y medio a la semana. El ahorro sería entonces de 61.875 horas laborales por semana, ó 3.217.500 horas laborales anuales.

3. En los últimos años se ha registrado una tasa de crecimiento anual de la población del 1.4%, y para no sobreestimar el ahorro, me incliné por aplicar dicha tasa de crecimiento al dato de población del 2008, con el fin de obtener una proyección de lo que habrá sido la población al 30 de junio del 2009. Ello nos arroja una población de 4.513.522 personas, y consecuentemente un PIB per capita de ₡3.721.946 a precios corrientes.

4. Dado que el PIB per capita se calcula dividiendo la producción total del país entre su población total, no refleja de manera acertada el valor de la producción que en promedio aporta cada trabajador. Por lo tanto, he decidido excluir del cálculo de la población los niños con edades entre los 0 y los 14 años. ¿Por qué 14 años? Simplemente porque me encontré un estudio de indicadores del Programa Regional de Seguridad Alimentaria y Nutricional para Centroamérica que desglosa la población en segmentos de edad, siendo cada segmento de cinco años (de 0 a 4, de 5 a 9, de 10 a 14, etc.). Para aproximar la población económicamente activa, escogí entonces las personas con edades de 15 años en adelante, que representan según dicho estudio, un 74,18% de la población total. Aunque este cálculo tampoco es exacto, representa una mejor aproximación que la de utilizar la población total. Dividiendo entonces el PIB entre la población mayor de 14 años, obtenemos un total de ₡5.017.451 por persona.

5. Ya que asumí que una persona trabaja en promedio 5.5 días por semana, extiendo el supuesto para decir que trabaja 44 horas semanales. Si la persona trabaja 50 semanas al año, trabaja en total 2.200 horas anuales. Si su aporte a la producción anual es de ₡5.017.451, quiere decir que por hora produce ₡2.280,66.

De las cifras anteriores, concluimos que en un año el ahorro de los trabajadores que transitan por la rotonda de Alajuelita será de ₡7.338 millones de colones. Si el puente cuesta, como dijimos, ₡5.600 millones de colones, se pagará solito en poco más de 9 meses. La próxima vez que sintamos le necesidad (¿necedad?) de cuestionar cuanta obra pretenda hacer el Estado costarricense, deberíamos de recordar estas cifras.

Por supuesto que un economista profesional – Dean CóRnito hace años no se dedica 100% a su profesión – o el bloguero que siempre anda buscando el pelo en la sopa (y ese nunca falta) podrán criticar la precisión del cálculo. Les ahorro el trabajo apuntando algunas debilidades:

1. Si queremos el panorama completo, deberíamos calcular no solo el ahorro en tiempo laboral, sino también el ahorro en tiempo de ocio, el ahorro en combustible, y además el efecto de la esperada reducción de la emisión de contaminantes de fuente móvil al poder circular los carros con mayor fluidez por ese sector. Agregar estos cálculos únicamente vendría a reforzar las conclusiones ya obtenidas.

2. Por el rezago del INEC en publicar los datos de población en general, usé el dato de la población mayor de 14 años como aproximación a la población económicamente activa (PEA). Si hubiera usado el dato correcto de la PEA, el cálculo de la producción promedio por trabajador hubiera sido mayor, y por ende también lo hubiera sido la estimación del ahorro. Esto es así porque no toda persona mayor de 14 años trabaja.

3. El supuesto de 1.5 personas por vehículo es absolutamente antojadizo; con tiempo habría que buscar un dato más real. Considere el lector que además de los carros particulares, transitan por la rotonda de Alajuelita una gran cantidad de autobuses con mucho más que 1.5 adultos adentro.

4. El supuesto de que el tico trabaja 5.5 días o 44 horas por semana se basa en la observación casual y no en una cifra científicamente establecida. Un investigador con tiempo y recursos podría afinar ese dato.

5. Es posible que el ingreso promedio de las personas que tienen vehículo sea superior al promedio nacional. En todo caso, si eso fuera cierto, el cálculo del ahorro resultaría aún mayor, reforzando nuevamente las conclusiones alcanzadas.

viernes, mayo 21, 2010

Laura Chinchilla es la nueva Miss USA


Si no es Laura, es la hermanilla menor. Juzgue usted, amable lector...

Ver foto original aquí.

jueves, abril 29, 2010

Cómo provocar un accidente estúpido

1. Asegúrese de que sea temporada lluviosa.
2. Súbase a su scooter chino.
3. Búsquese una calle bien transitada - de preferencia la Avenida 10.
4. Espérese a que caiga el baldazo.
5. Cerciórese de que la calle esté bien mojada y resbalosa.
6. Cuando el visor de su casco esté lleno de gotas de agua y algo empañado, acelere como desaforado.
7. Pásele por la derecha al carro de Dean CóRnito, de manera que no pueda usted ver que la razón por la que Mr. CóRnito maneja tan despacio es una vieja idiota que va cruzando una calle de 5 carriles sin siquiera una vez fijarse hacia la derecha... que es de donde vienen los carros.
8. Cuando recupere la visibilidad, dese cuenta de que va a 70 kmh en un scooter, en una calle mojada, y está a menos de 3 metros y en la dirección exacta para golpear a la vieja idiota que todavía no se ha dado cuenta de que va a ser atropellada.
9. Trate de esquivarla, únicamente para perder el control de su moto.
10. Tírese de clavado y restriegue su cuerpo y cara en todo el pavimento.
11. Agradezca a Dios que sólo quedó con unos raspones espantosos, algún hueso quebrado, y el corazón latiéndole 180 veces por minuto.
12. Observe a la vieja idiota terminar de cruzar la calle a la misma velocidad a la que venía desde antes, como si la cosa no fuera con ella.

Si cambiamos un poco la puntuación, este post también se pudo llamar: Cómo provocar un accidente, ¡estúpido!. Sí, señor motociclista, el insufrible ese que se bajó del carro a ayudarle y luego lo regañó por imprudente, era Dean CóRnito.

miércoles, abril 21, 2010

2 + 2 = 8, o las matemáticas de la Fiscalía

Algo en toda esta historia del juicio por el caso ICE – Alcatel no me cuadra, y desde hace mucho me ha dejado con más dudas que certezas. Después de más de 2000 días que se tomó la Fiscalía General de la República para investigar el más sonado caso de corrupción en la historia patria, uno hubiera esperado un caso sólido como una roca y a prueba de todo. Pero apenas empezando el juicio, ya los principales elementos de la acusación de la Fiscalía se están empezando a desmoronar.


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Como lo he dicho en ocasiones anteriores, no entro a juzgar si los encartados cometieron los delitos que se les achacan. No lo afirmo ni lo pongo en duda. Para eso son los tribunales. Una vez que dicten sentencia, y esta quede en firme, que cada palo aguante su vela, y cada acusado pague por lo que se le pruebe. Pero el caso me deja bastantes dudas.

Según La Nación de ayer martes 20 de abril, entre los $14 millones que supuestamente Alcatel repartió en comisiones ilegales a varios funcionarios públicos, Miguel Ángel Rodríguez recibió un total de $810.000. En una nota de ayer y otra de hoy, La Nación nos informa que según la Fiscalía, Miguel Ángel Rodríguez instruyó a José Antonio Lobo – el “testigo de la corona” – para que la mordida se repartiera 60% para el Presidente, y 40% para Lobito. Una simple regla de tres me arroja el siguiente resultado: si MAR recibió $810.000, que es el 60%, la mal llamada dádiva para ambos personajes, es decir, el 100% del cuál el Ex -Presidente recibiría el 60%, tendría que haber sido de $1.350.000. De acuerdo con estos cálculos, Lobo habrá recibido $540.000, que es el 40% de ese total.

Curiosamente, mediante el acuerdo al que llegó la Fiscalía con don José Antonio Lobo y que hasta ayer se había negado a hacer público, el criminal confeso y familiar salvaje de los zaguates entregó al Estado costarricense 1,4 millones de dólares, un Mercedes Benz modelo 1998, y un Volkswagen Golf modelo 2000, además del cupón de intereses del certificado de inversión donde había puesto los $1,4 millones.

Barájenme ese naipe más despacio. Según el testigo estrella de la Fiscalía, a Miguel Ángel le correspondía el 60% del chorizo, y recibió $810.000 aproximadamente. Eso dejaba $540.000 para el pobrecitico de Lobo. Pero Lobo, cagado en los calzones y con risa nerviosa, fue y entregó al estado activos por un valor tres veces superior a lo que a él le correspondía de la mordida. Casualidad de casualidades, además el monto de dinero en efectivo que Lobito entregó al Estado es muy similar al total que se suponía iban a recibir entre los dos de parte de Alcatel.

O cambiaron las reglas de la matemática mientras yo dormía, y ahora 2+2 es 8, o alguien mintió descaradamente a la Fiscalía para salvar su intacto trasero de pasar una temporada de locas en La Reforma. Y en la Fiscalía nadie se dio cuenta. ¡No estamos en nada!