jueves, 11 de diciembre de 2014

El desplome del petróleo y la geopolítica

El precio del barril de petróleo Brent, utilizado como referencia mundial, ha caído desde $115,19 el 19 de junio hasta $64,24 al cierre del mercado el día de ayer, lo que significa una baja del 44% en menos de seis meses. Si usted quiere entender el por qué de una caída tan marcada después de que el petróleo se mantuviera por encima de los $100 desde febrero de 2011 (casi 4 años), siga leyendo. Y si usted quiere encontrar al responsable de esto, vaya búsquelo en el número 1600 de la Avenida Pennsylvania, en Washington, D.C.

La explicación técnica para una caída tan dramática del precio del petróleo es que Estados Unidos ha incrementado su producción de manera significativa en los últimos años, disminuyendo sus importaciones y creando un excedente en el mercado mundial.  De hecho, Estados Unidos ha pasado de producir un promedio de 5.7 millones de barriles por día (bpd) en 2011, a un promedio de 8.5 millones de bpd en los primeros nueve meses de 2014, para un incremento del 49%.

Estados Unidos tiene grandes reservas petroleras que tradicionalmente ha manejado de manera muy conservadora, en buena medida por consideraciones de seguridad nacional, guardándolas para paliar una eventual crisis que amenace con dejarlos sin acceso al petróleo producido en otros países.  Otro factor a considerar es que buena parte de las reservas que tienen los Estados Unidos se encuentran a una profundidad considerable, haciendo su extracción muy onerosa. Se estima que el costo de extracción de petróleo “superficial” como el que se encuentra en muchos países del Medio Oriente ronda los $6 por barril, mientras que el costo de extracción del petróleo encontrado a gran profundidad en los Estados Unidos anda en el orden de $42 por barril. El hecho de que el petróleo se haya mantenido por encima de los $100 por un período tan extendido ciertamente estimuló la exploración y extracción de los hidrocarburos estadounidenses.

Hasta aquí con los detalles técnicos. Si bien ellos nos ayudan a entender el cómo, es decir, la mecánica del mercado – a mayor producción y demanda estable, menores precios – hay algo en el “timing” de esta dramática caída de precios que nos indica que hay otros factores mucho más importantes detrás de los eventos que observamos.  Buscamos ahora entender el por qué. La pregunta sería, ¿por qué Estados Unidos ha incrementado tan significativamente su producción de petróleo, prácticamente abandonando su tradicional política de cautela?

Estados Unidos está enfrentando una serie de dificultades en el mundo, y curiosamente los países más afectados por la caída del petróleo son quienes han estado incomodando a los norteamericanos.  Rusia en los últimos tiempos se había envalentonado y, bajo la dirección de Vladimir Putin, había asumido posturas nacionalistas que la ponían en curso de choque con los intereses europeos y estadounidenses. La invasión y posterior anexión de Crimea, la rebelión de los separatistas pro-rusos en Ucrania, y algunas escaramuzas con el suministro de gas natural a Europa son piedras en el zapato para los intereses occidentales, y han contribuido a la imagen de Presidente cobarde que tienen los ciudadanos norteamericanos de Barack Obama.

La República Islámica de Irán está en conversaciones desde hace un par de años con Estados Unidos y otras potencias mundiales, para definir el futuro de su programa nuclear. El objetivo explícito de las potencias occidentales es evitar que Irán llegue a desarrollar tecnología nuclear con fines militares, e impedir que se haga de un arsenal nuclear. Varias veces han anunciado que están cerca de lograr un acuerdo, para terminar prorrogando las conversaciones sin alcanzar los objetivos. Buena parte del público norteamericano siente que los iraníes están ganando tiempo para avanzar en la producción de armas nucleares mediante negociaciones que se tornan interminables.

Por último tenemos al Estado Islámico (EI), la organización terrorista que se ha vuelto famosa por la decapitación de varios de sus rehenes occidentales, que ya controla vastos territorios en Irak y Siria, y ha hecho un esfuerzo especial por capturar zonas productoras de petróleo en el primero de esos países.  En agosto se estimaba que el EI tenía capacidad para producir entre 30 mil y 70 mil bpd, los cuales vende en el mercado negro entre $25 y $35 por barril, siendo esta una de sus principales fuentes de financiamiento.

Estos tres actores se hallan entre los principales perdedores de la caída del precio internacional del petróleo. Rusia e Irán, ya de por sí bastante afectados por las sanciones económicas impuestas por Occidente, se encuentran al borde del abismo a raíz del desplome del precio del llamado oro negro. Se estima que el efecto del precio del petróleo será mayor en estos países que el de las propias sanciones. El Estado Islámico, por su parte, ha perdido fuelle en las últimas semanas, y muchos analistas y expertos dudan de que esto sea producto de los bombardeos norteamericanos, que no son complementados por tropas terrestres que puedan terminar de eliminar las células que luchan en Siria e Irak. Es factible que la caída del precio del petróleo haya dificultado la colocación en el mercado negro del crudo producido en los territorios bajo dominio del EI.

Un dato curioso, y sumamente revelador, fue la decisión tomada hace apenas quince días por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de NO recortar la producción, que es lo que tradicionalmente ha hecho como medida para detener la caída del precio del petróleo. En teoría Arabia Saudita – el mayor productor de petróleo del mundo, y el que tiene las mayores reservas probadas – debería ser el mayor afectado por los precios bajos. Pero tiene el lujo de contar con alrededor de 750.000 millones de dólares en reservas internacionales, lo cual le permite capearse el temporal sin mayor afectación, a diferencia de otros países como Rusia, Irán, Nigeria o Venezuela, cuyos presupuestos estatales y dinámica económica dependen casi enteramente del precio del petróleo. Recordemos que Irán es un serio rival para Arabia Saudita, y sacrificar un poco sus de reservas monetarias para debilitar al enemigo parece ser un precio cómodo de pagar. En esto, los intereses geopolíticos de norteamericanos y sauditas son plenamente coincidentes.

Hay también un poderoso factor interno que contribuye a explicar el fenómeno del precio del petróleo en la coyuntura actual.   Estados Unidos tiene la economía más “vehículo-dependiente” del mundo.  Los cambios en los precios de los combustibles tienen un impacto muy fuerte en la dinámica económica de ese país, mayor y más inmediato que en la mayoría de otros países. Después de muchos años de relativo estancamiento, la economía norteamericana está creciendo hoy a un ritmo sano y robusto, y con buena proyección para el futuro cercano.  Lo curioso de todo esto es que llegó justo a tiempo para las elecciones de medio período que tuvieron lugar hace poco más de un mes.


A pesar de que ni las buenas cifras económicas ni el relativo debilitamiento de algunos de los principales enemigos de Estados Unidos se tradujeron en apoyo para el Partido Demócrata, es fácil imaginar que la decisión de aumentar la producción petrolera fue percibida como una situación de ganar-ganar para el Presidente. La apuesta fue clara por parte del gobierno de Barack Obama por una mayor producción petrolera, con la esperanza de que la opinión pública se volcara a favor de los Demócratas producto de la disminución de los precios de sus derivados, de la reactivación económica, y del debilitamiento de los principales focos de tensión para la política exterior estadounidense de los últimos años. Esto aún podría tener efectos positivos para los últimos dos años de Obama en el poder, para su legado histórico, y para el partido Demócrata de cara a las elecciones presidenciales del 2016.

1 comentario:

  1. 8 años del PLN preparando el terreno físico de los muelles y mental de los ticos para el ingreso de APM terminator ¿Ya estamos todos listos para entregar una casa vieja y mala? Apuesto que los extranjeros pueden hacer lo que nosotros no podemos pues ahora somos: unos inútiles Es mejor vender el país y que paguemos un alquiler por estar aquí. No podemos hacer que una empresa nacional y más exitosa de la región, como lo fue el ICE antes de OAS y sus ideas neoliberales vendetodo. ¿no es cierto compatriotas? Las transnacionales todas pueden ocuparse de todo pues tienen el dinero y pueden venir a lucrar de lo nuestro y de nosotros con facilidad. Falta solo entregar la Caja y el ICE o lo que queda de eso. Luego tendremos resultados como la carretera 27 o... la llamo autopista del sol...digo porque cuando llueve hay que cerrarla...pero a esos ladrones y saqueadores ya no podemos echarlos ni cerrar o acabar con el maravilloso trato que hizo Dioscar Arias. ¿por cuantos años es? Vendamos todo!! Vengan y tomen esto por nada...porque somos inútiles y no servimos para nada.... pobres y tercermundistas somos incapaces y los ingenieros nacionales son empleados sin capacidad de dirigir nada.

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