domingo, 18 de octubre de 2009

Hacer lo que se les venga en gana

Habiendo vivido casi una década en los Estados Unidos, se que los policías gringos pueden ser unos perfectos cabrones que no se andan con miramientos. Curiosamente, el peor comportamiento lo exhiben los policías latinos con los latinos, y los policías negros con los ciudadanos negros. Supongo que Freud tendría mucho que decir de este patrón, pero no es el objeto de este comentario. No me sorprende, por lo apuntado, la experiencia personal que describe la periodista Giannina Segnini en La Nación de hoy.

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No me sorprende, pero no por lo aparentemente arbitrario de lo que según la Segnini le pasó en un concierto de U2, sino por lo que ella no nos cuenta. En toda historia hay, como mínimo, dos versiones, y doña Giannina solo nos cuenta la suya. Habrá que ver con qué tono ó cuánta altanería o malacrianza se dirigió la “mejor periodista investigativa” del país, toda una celebrity del avioneta-set tico que debería de ser reconocida hasta en Florida, al oficial D. González, quien la detuvo a empellones y trompicones – de esto no me cabe la menor duda. Porque lo que aquí en Tiquicia pasa por una simple viveza – ir a pararse en un balcón de un estadio en una sección más cara que la que uno pagó – en Estados Unidos es una violación que no se tolera, porque es una burla a las 10.000 personas que pagaron sus boletos más caros para estar en esa misma bandeja de plateas.

Esta historia me recordó otra no muy antigua, cuando el Fiscal Dall’Anese llegó al aeropuerto de Miami exigiendo que no se le sometiera a la revisión de seguridad en virtud de su investidura – con conocimiento de causa les digo que hasta los diplomáticos son sometidos a la revisión, aunque algunos aeropuertos lo hacen en cuartos privados o zonas reservadas para ellos – y regresó a Costa Rica empeñado en causar un diferendo diplomático con los Estados Unidos a causa del “atropello” al que fue sometido, como ilustrísimo desconocido que es en ese país, pero que se cree más reconocible que el Fiscal de Distrito de cualquier teleserie gringa como NYPD Blue o CSI.

Es que los ticos, cuando viajamos, nos creemos la mamá de Tarzán, con derecho – nosotros si tenemos ese derecho – a hacer lo que se nos venga en gana, porque somos ticos, un pueblo amante de la paz, y no representamos un peligro ni una amenaza para nadie. Como cuando expulsaron la semana pasada a Luis Diego Arnáez del partido entre Costa Rica y Estados Unidos – porque Luis Diego o alguien en el banquillo tico cometió el error de mandar a cambiar a un jugador que acababa de entrar al juego – y en las tomas de televisión se veía claramente como el Sr. Arnáez iba con las manos levantadas (como cuando un padre se las levanta amenazante a su hijo para que deje de hacer algo indebido), advirtiendo a los oficiales de seguridad que lo escoltaban hacia afuera de la cancha en cumplimiento de lo ordenado por el árbitro principal del partido, y diciéndoles Don’t touch, que se le leía clarito en los labios.

No sabemos realmente qué ni cómo le dijo Giannina Segnini al oficial González en el concierto, e independientemente de la culpa que haya podido tener, probablemente la reacción del policía ha sido desproporcionada. Pero si sabemos que los policías gringos pueden ser unos perfectos cabrones que se andan sin miramientos, entonces no tiene sentido provocarlos con altanería, malacrianza y lecciones de lo que deben o no deben de hacer con una celebritica que se cree la última Coca Cola del desierto.

No le deseo el mal a nadie, y me solidarizo con la Sra. Segnini y en particular con su hijo, que tuvo que ver lo que probablemente fue un espantoso y aterrador espectáculo. Solo espero que doña Giannina, de quien admiramos su labor investigativa pero nos disgusta lo fácil que le resulta condenar sin juicio a sus investigados, relea sus propias palabras y piense ahora, tras la humillación vivida, cómo se puede haber sentido gente que, gracias a la convergencia de intereses de Giannina, de Ernesto, de Pilar, de Ignacio y de Francisco, fueron sometidos a un innecesario y humillante show mediático, con un "despliegue policial desproporcionado que nunca podré comprender" y transporte "durante una hora... pegando tumbos en un cajón oscuro". Los hechos a los que me refiero, doña Giannina, tampoco sucedieron "en un estado totalitario ni en una dictadura". Sucedieron aquí en Costa Rica, donde ha podido desarrollar usted su "trayectoria como periodista".

What goes around, comes around.

7 comentarios:

  1. Concuerdo plenamente con tu post. Desde el famoso experimento de Stanford ya se sabe que apenas se ponen un uniforme, cambia la personalidad de los encargados de seguridad. Me imagino que el efecto es todavía más acusado en latinos y negros, minorías tradicionalmente marginadas del poder. E igualmente, nuestras acciones y opiniones con frecuencia ocasionan daños insospechados y a menudo innecesarios. Por eso, siempre es bueno por regla general, tratar de ponerse en los zapatos del otro... no se trata de hacerse "el chancho" con la corrupción o delitos, pero por lo menos poner los hechos en su justa medida...

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  2. incluso la señota tuvo que pagar una fianza de dos mil dolares para q saliera de la carcel.. cuanta de esa fuerza policial necesitamos aca en nuestro pais? sera suficiente talez actitudes para luchar contra el hampa?...

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  3. Ella es diferente a todos los demás ticos que han pasado por lo mismo por no aplicar el sentido común de no ponérsele chúcaro a un policía gringo? Es que no entiendo porqué en el caso de ella- y no en el del Fiscal general o en el de Juanito- interviene el Ministerio de Relaciones Exteriores exigiendo una disculpa y es motivo casi de un incidente diplomático.

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  4. Terox, 100% de acuerdo... poner las cosas en su justa medida y saber diferenciar acusación de condena.

    Mae del bajo, te imaginás si la policía aquí actuara, no con exceso ni prepotencia como parece haber sido el caso, pero sin miramientos ni contemplaciones? Ahí se que el hampa andaría como quiere Otto Guevara, con miedo. Pero mientras los traten con guantes de seda no vamos pa'ningún lado.

    Sole, creo que si es diferente, porque probablemente se ha llegado a creer, como dije en el post, la última Coca Cola del desierto. ¿Te la imaginás? "Yo soy la Jefa de Redacción de La Nación, y si me toca me cago en su vida en un artículo, etc." Por otra parte, yo tampoco entiendo por qué hacer un incidente diplomático, excepto porque el excelso canciller está próximo a quedarse sin brete (y con menos de 40 años de edad) y necesita estar bien con el quinto poder (LN). Pero también hay que reconocer que por más malcriada o altanera que haya podido ponerse Giannina Segnini (y no nos consta one way or the other), tener un expediente policial por querer ver a Bono más de cerca es un poco exagerado. ¿O no?

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  5. Dean: No cueestiono la brutalidad de los policías gringos y sus métodos que sí parecen de estado totalitario, de terrorismo de estado. Es excesivo aquí, allá o en cualquier parte del mundo. Lo que cuestiono es que una periodista del mismo periódico que celebró que la justicia en CR es ciega, sin preferencias, pretende exigir un trato especial. Y que lo exija no es tanto. Pero que le den pelota solo por eso... meahuevás.com. Y los demás qué? No contamos?

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  6. Pos con la noticia de hoy en la Extra el tema se pone mejor.

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  7. Sole, plenamente de acuerdo con vos. Pero a mucha gente en este país le tiemblan las canillas cuando se trata de La Nación, y nuestro amansado canciller parece ser uno de ellos. Es una vergüenza.

    Y más vergüenza después de lo que nos dice don Alejandro. Yo había visto lo que publicó La Nación hoy, que ya no es una versión tan pro Segnini, y me imaginé que algo más había detrás de todo esto, pero la noticia de La Extra a la que alude don Alejando (ver aquí) de veras que la saca del estadio, y del de Tampa con 72.000 espectadores, para que no quepan dudas. Según la policía de Tampa, Giannina Segnini olía a alcohol y presentaba una conducta irracional típica de quien está borracho. Y dice que la tienen en video pegándole al policía que la arrestó... ¡O sea, mejor me reservo los comentarios!

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