lunes, 21 de julio de 2008

A Zumbado le zumba

La serie de reportajes de La Nación sobre la contratación de consultorías para la Presidencia de la República con fondos del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) no son más que un escandalito prefabricado y reciclado, del cual se ha colgado feliz y sonriente cuanto diputado de oposición existe que nunca ha estado en la posición de gobernar. Similares escandalitos montaron en el pasado cuando los mismos tipos de contratación se hacían con fondos de FUCE y CRUSA, que administraban los recursos de la ayuda bilateral que donaba el gobierno de los Estados Unidos. Que yo recuerde, lo mismo se criticó durante las administraciones de Figueres Olsen, Rodríguez Echeverría, y Pacheco de la Espriella. ¿Quién no recuerda a los “vendepatrias” que negociaron el TLC, muchos de ellos pagados con fondos de CRUSA o FUCE? ¿Y al “estado paralelo” de John Biehl durante la primera administración Arias Sánchez? El de ahora no es más que un refrito de los escandalitos del pasado.

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La realidad es que Costa Rica cuenta con una buena cantidad de excelentes profesionales que nunca trabajarían en el sector público porque el esquema del Servicio Civil no permite pagarles lo que valen. Es una lástima para el país desperdiciar sus conocimientos al negarnos la posibilidad de contratar sus servicios. Por eso los gobiernos han buscado mecanismos por fuera del Servicio Civil que les permitan contar con el invaluable servicio de estos profesionales. No me cabe la menor duda de que entre tanta contratación se ha ido más de una que no tenía más razón de ser que la de pagar un favor político. Pero la solución a estos abusos no es eliminar la posibilidad de contratar los servicios necesarios, sino reglamentar el procedimiento de manera que se exija transparencia en las contrataciones y rendición de cuentas públicas.

Entre tanta “información” que ha revelado La Nación hay, sin embargo, un sub-escandalito que merece mayor atención y, sí, medidas más drásticas. Se trata del caso del desvío de los fondos de una donación del Gobierno de Taiwán para mejorar las condiciones de vida en algunas zonas urbano-marginales. La solicitud que hizo Fernando Zumbado, Ministro de Vivienda, al gobierno de Taiwán para que pasara los fondos al BCIE suena a trinquete preparado de previo a la ruptura de relaciones con ese país, para no perder los recursos. Por supuesto, si Taiwán no hubiera terminado de girar los recursos para cuando Bruno Stagno recibió la orden de clavarles el puñal por el ano, el resto de los fondos nunca hubiera llegado.

Peor que la traición a Taiwán y la jugarreta para sacarle el dinero de cualquier manera, es el hecho de que los recursos cuyo objetivo eran mejorar las condiciones de vida en algunas de las peores barriadas de la Gran Área Metropolitana, hayan sido destinados a otra cosa. El pecado no es haber usado el dinero para contratar consultores, sino robar a los sectores más vulnerables de la población urbana el dinero que representaba una pequeña esperanza de mejoría. Estoy seguro de que los abogados tienen un nombre específico para esta desviación de fondos tan vulgar, y los responsables deberían de ser enjuiciados sin dilación. Si el Ministro Zumbado no ha renunciado hasta ahora, Oscar Arias debería de exigirle la renuncia o despedirlo sin andarse por las ramas. ¿Tendrá alguno de los dos la hidalguía suficiente?

8 comentarios:

  1. Si bueno, hoy me enteré que el caraebarro de zumabado no ha renunciado.

    Que mae más caraebarro por el amor del universo!!

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  2. Le zumba el güiro... Pero si el mae se "separó", ¿como queda entonces? En el limbo, como ¿Berrocal? ¿Sigue recibiendo salario?

    Y estoy de acuerdo con el resto del comentario. Como dice el dicho, "en arca abierta hasta el justo peca".

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  3. Compas,

    "la solución a estos abusos no es eliminar la posibilidad de contratar los servicios necesarios, sino reglamentar el procedimiento de manera que se exija transparencia en las contrataciones y rendición de cuentas públicas."

    Muy bien dicho, Dean. Ahora le pasan la papa caliente a los asesores -que no necesariamente tienen que saber de donde sacan la plata que les pagan- y hasta el ministro Zumbado -que pedir que se pase la plata al BCIE no es el problema, sino que se hizo con toda la plata -que no puede haberlo decidido el solito.

    El punto, como dice Dean, es acostumbrarse a un sistema en que se pagan los favores electorales con la plata ajena. O sea, cuando llego al poder, retribuyo la ayuda con el erario nacional. Porque?

    Por que no hay un plan, un presupuesto para las consultorias? Porque si es asi, o avanza demasiado lento o no puedo desviarlo para pagar a los "pegabanderas".

    Lo ironico es que se supone que en el BCIE, al ser un banco, un tercero, que maneja no solo plata de Taiwan sino hasta del EE UU, UE y demas, con ciertos controles ya impuestos, deberia haber sido mas seguro -o al menos, esa fue la excusa que se dio. Ya no era un "fondo" establecido y administrado casi privadamente, sino algo mas abierto -supuestamente. Y aun asi...

    Pero que se espera si hasta a la PRC, con ser ellos, convencieron de invertir en un estadio en vez de 23 otros proyectos?

    Y con tanta asesoria, ya saben cuantas casas, centros comunales, puentes, EBAIS, etc. se hubieran construido, adonde, y de que manera para beneficiar a la mayor cantidad de gente?

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  4. Muy buen post, deseo comentar un par de cosas que me parecen muy importantes.

    En primer lugar es cierto que el estado no puede pagar los salarios altos que le empresa privada paga, además que si se quieren tener consultores de alto pericial, pues eso cuesta dinero, y es una realidad.

    Segundo, acá no se está criticando la calidad de los profesionales, yo creo que más bien es el manejo que se le da a las contrataciones y al manejo mediático del asunto.

    Ya que si es muy sospechoso, todo esa maraña de cosas que hacen para desviar fondos, en el más estricto secreto, para contratar gente.

    Yo soy consultor, verdaderamente si a mí el BCIE me llama para hacerles un trabajo, antes de todo este escándalo, no se me ocurriría preguntar de donde vienen los fondos, más si es el BCIE, que es una institución seria y de mucho prestigio.

    Hay un dicho popular que dice, el que se enoja pierde y eso les paso a los hermanos Arias, que creen que nadie los puede cuestionar, y eso es muy equivocado.

    Si uno está en la función pública, todo el país, hasta el más humilde tiene todo el derecho de cuestionar cualquier actuación de los jerarcas públicos.

    Son las instituciones públicas y sus jerarcas los que deben dar cuentas al pueblo de lo que se hace.

    Y no creas no es un sub escandalito y como bien apuntas, ya en el pasado se han dado exactamente los mismos escándalos. Lo que uno debería preguntarse es que si en el pasado, a los diferentes gobiernos se les cuestiono el manejo de fondos en asesorías, porque siguen cometiendo el mismo error una y otra vez.

    En democracias como las europeas, a Zumbado ni se le debería pedir que se vaya, ya se hubiera ido por sí mismo, en cambio acá en CR estos ilustres personajes, se agarran más que mono en un buen ventolera. Hace falta más cultura y responsabilidad política en nuestro país.
    Saludos

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  5. Léase: En lugar de pericial, léase Perfil.
    Saludos

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  6. Rigo, carebarro es un piropo. ¿Vos te imaginás que rica leche debe de echar esa teta como para soltarla?

    Morada, ¿te referís a la flamante Ministra de Inseguridad? Léase en tono afeminado: Ay, qué grosera. JAJAJAJAJAJA. Muy bueno, Morada.

    Terox, le zumba la maraca, pero por supuesto que sigue recibiendo el salario porque al mae no lo han suspendido en un proceso legal...

    Expat, no hay un presupuesto para consultorías porque la palabra consultor está satanizada en Costa Rica. Cada vez que en la Asamblea hablan de recortar el gasto, son tres los rubros que los diputados mencionan como en automático: Viajes, consultorías, y galletas. ¡Como si con recortar esos rubros se le fuera a hacer mella al presupuesto nacional! Es pura politiquería. A esas contrataciones hay que ponerles orden, pero no hay que satanizar a los consultores que hacen su trabajo profesionalmente.

    Roy, excelente tu comentario. Te referís a algunos temas que por falta de tiempo dejé de lado (se habrán dado cuenta de que este y el anterior fueron posts inusualmente cortos para este blog). Tenés toda la razón con respecto a la equivocadísima reacción de los hermanitos de la caridad Arias. Y también lo que decís de Zumbado: en un país normal hace rato se hubiera ido para la casa antes de que lo mandaran.

    Y te contesto la pregunta: no es que los gobiernos siguen cometiendo el mismo error, sino que como en la Asamblea Legislativa la palabra Consultor está satanizada, no hay perspectiva de aprobar un marco jurídico decente para su contratación. Además, no seamos ilusos. Es muy bonito para un gobernante tener un fondo discrecional para contratar esas consultorías necesarias sin mayor trámite, pero más aún, que por su caracter discrecional y casi secreto les permite además meter a unos cuantos zampaguabas a ganar honorarios de consultor simplemente porque con ellos hay una deuda real o de gratitud por su apoyo en campaña.

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  7. Pucha, pero si no fuera por esas consultorías de nombres pomposos y rimbombantes que nadie sabe qué implican, de qué vivirían todos esos inútiles que nunca en su vida han trabajado como la gente normal si no que esperan cada cuatro años a ver en qué planilla o botella caen? ah? no tienen derecho los porecitos a 6 mil dólares al mes libres por no hacer nada, ah? ques? envidia? ;)

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