domingo, 7 de noviembre de 2010

Dios no era tico

Hace unos años, cuando Dean CóRnito aun peinaba pelos en la frente, era común escuchar que Dios era tico. Enclavado en una zona geográfica de abundantes volcanes, expuesta a huracanes, y propensa a terremotos, el país rara vez sufría las más graves consecuencias de estos fenómenos naturales, como sí le tocaba a menudo a nuestros vecinos.

Era común estar pendientes de un huracán que venía en dirección a nuestra costa del Caribe, para que en el último momento posible la tormenta cambiara de rumbo y azotara con toda su fuerza la costa nicaragüense. En la década de los 70s, Nicaragua y Guatemala sufrieron devastadores terremotos con cifras de muertos en las decenas de miles. En la década de los 80s fue el turno de México con tremendo terremoto y millares de muertes, y de Colombia con la erupción del Nevado del Ruíz y la avalancha que provocó sobre el poblado de Armero.

Costa Rica en la década de los 90s tuvo un par de terremotos de magnitudes similares los mencionados, y sin embargo las muertes se pudieron contar con los dedos de las manos. Los daños, si bien importantes, fueron considerablemente menores que en otros lugares. Tampoco es como que los huracanes nunca pegaban en Costa Rica, pero una vez más, a pesar de grandes extensiones de tierra inundada en repetidas ocasiones, por lo general las cifras de víctimas y los daños a la infraestructura resultaron pequeños en comparación con otros países. ¿Quién no recuerda los daños causados por el huracán Mitch en Honduras y Nicaragua?

En años recientes, sin embargo, las cosas han cambiado. Dichosamente no hemos tenido un mega evento como el huracán Juana o el terremoto de enero en Chile, pero últimamente cualquier temblor de más de 6.0 en la escala de Richter, o cualquier temporal de 3 días causa estragos mucho mayores que a los que estábamos acostumbrados.

El punto es que temblores fuertes, huracanes y temporales siempre hemos tenido, pero con contadas excepciones, antes los daños no eran tan graves. El asunto no era que Dios fuera tico, sino que desde finales del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX, el país se esforzó por construir una infraestructura adecuada que de alguna manera resistía a los embates de la naturaleza. Por ejemplo, la mayor parte del acueducto metropolitano de San José tiene más de 60 años de haber sido construido. Evidentemente fue bien hecho, pero ni se le ha dado el mantenimiento adecuado, ni se ha ampliado lo suficiente, ni se han reemplazado las tuberías cuyos materiales ya están vencidos. Y por eso ahora nos quedamos sin agua cada vez que se cae un puente o un temporal provoca un deslizamiento. Alcantarillado prácticamente no existe, y las aguas, basura y cuanto desecho se nos ocurre va a parar a los cauces de los ríos, agravando aún más el problema.

Los puentes que se han estado cayendo – últimamente todas las semanas escuchamos de otro más – fueron construidos hace 90, 80 ó 50 años. En sus mocedades, esos puentes resistieron más de un temporal igual o peor que los actuales. Pero la falta de mantenimiento, reforzamiento estructural o sustitución programada ha provocado el deterioro y colapso de esas magníficas obras de la rudimentaria ingeniería de primera mitad del siglo pasado.

No se trata entonces de que Dios fuera tico, nica o no tuviera nacionalidad. Se trata de que por habernos creído que Tatica había nacido en Belén (pero de Heredia), nos confiamos y dejamos de preocuparnos por nosotros mismos. Desde finales de la década de 1970, nuestro país casi no volvió a invertir en infraestructura nueva, pero tampoco en el mantenimiento adecuado de la existente. Hoy estamos pagando el precio de nuestra propia desidia nacional. Ya lo dice el dicho: a los tontos ni Dios los quiere.

7 comentarios:

  1. Excelente. Aunado al crecimiento de la población y su extención en las márgenes urbanas, sitios vulnerables a inundaciones o deslizamientos, falta de políticas urbanas y un verdadero Plan Nacional de Desarrollo que aun no tenemos.
    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Dean, te lo digo desde este lado del mundo donde a cada rato pasan tragedias de esas: hay que estar listo para todo, para lo peor y para lo inpensable e inimaginable. Es dif'icil, pero si se ejerce con responsabilidad y se actua en equipo, como comunidad, se puede tener una respuesta que salve vidas y permita una rapida recuperacion.

    Costa Rica necesita grupos de base, organizaciones con los pies en el suelo. Necesitamos conocer a nuestros vecinos y enetender nuestro entorno. Y no permitir mas que la avaricia nos ponga en peligro.

    Que se vendan casas sobre el oleoducto, casas sin prevista de agua o electricidad o telefono, casas sin calles ni escuelas ni hospitales... eso es pan diario. Y ni hablemos de casas que irrespeten codigos de inegnieria... Esas casas nunca seran un hogar, porque un hogar cobija y protege.

    hagamonos respetar como seres humanos. La naturaleza traera mayores retos en el futuro y hay que preparase porque no podemos seguir confiando en el infinito. A Dios rogando y con el mazo dando.

    ResponderEliminar
  3. Lo que mencionás explica solo una parte. Por ejemplo, el código sísmico de Costa Rica es bastante bueno (al menos eso me han dicho). Yo hace tiempos ví construyendo en el centro de Managua un edificio de dos pisos prácticamente sin columnas.

    Si este invierno, porque no es lo que cayó en tres días, sino la acumulación de todo el año, fuera en otro lado, a lo mejor serían cientos de víctimas mortales.

    Aquí todo el mundo tiene que pellizcarse, empezando por la gente que quiere construir SIN permisos, los ingenieros (i)responsables, las munis, etc

    Y como dice TicoExpat, hay que organizarse...

    ResponderEliminar
  4. Estimado Dean Cornito, en realidad Dios si es Tico (o por lo menos le simpatizamos), la cagada es que los políticos que nos han gobernado desde Oduber a la fecha, son verdaderos demonios con carita de angelito y ya sabes, Dios y el Diablo no son buena combinación, si no, que lo digan los diputados que las instalaciones de la Asamblea Legislativa antes eran un colegio de mojas y ahora es la sucursal del infierno en Costa Rica (con las disculpas para el Chamuko) con la Mara 57 incluida...

    ResponderEliminar
  5. Dios tambièn es tico, solo que en las ultimss decadas acà en Costa Rica se le ha hecho a un lado, asì que solo en las malas es cuando uno realmente se acuerda de que Dios si existe, o sea, en tiquicia tatica Dios solo està para servirnos y satisfacer nuestras nesecidades segùn el caso, despues lo volvemos a guardar en el baùl de los recuerdos hasta la proxima emergencia.... sias tonto, y aùn hay quienes se preguntan el por què Dios parece que ya no "vive" entre nosotros los ticos....

    Claro sin mencionar todos los desmadres realizados por el MOP y las municipalidades del pais y las personas que irresponsablemente contruyen sus viviendas a la pura orilla de un rio, por favor...

    Por cierto los comentarios de TicoExpat y el Terox muy buenos.

    Salu2 de WOLVERINE.

    ResponderEliminar
  6. Estaba pensando... a lo mejor Dios sí es tico... pero al Diablo lo naturalizaron no hace mucho...

    ResponderEliminar
  7. Dios si fue alguna vez tico, pero nunca pudo renovar la cédula porque una vez fue a la cita, la maquina de hacer carnets estaba mala, la siguiente vez el sistema estaba caído, y la tercera vez llegó 15 minutos tarde (tampoco es que Dios se esté rascando los guevos todo el dia) a las 2:45 pm y ya había cerrado la oficina. Ante tantos contratiempos, renunció a la nacionalidad y se quedó solo con su pasaporte suizo.

    ResponderEliminar