miércoles, 23 de febrero de 2011

Palabras que se las lleva el viento

El gobierno de doña Laura Chinchilla nos ha presentado en las últimas semanas tres proyectos que podríamos considerar fundamentales para cualquier administración: el plan fiscal, la política de seguridad, y ahora su proyecto de ley para la transferencia de recursos y potestades a los gobiernos locales. Sobre el mal llamado plan fiscal ya he escrito en dos ocasiones en las últimas semanas (1, 2). Sobre la pomposamente titulada POLSEPAZ no he escrito nada, básicamente porque para cuando me la terminé de leer (hace 15 minutos), ya todo había sido dicho por otros, y en particular por doña Pilar Cisneros en su editorial “Bla, bla, bla y nada de seguridad”. De manera que me voy a concentrar hoy en el proyecto de supuesta descentralización del poder.

Hace un tiempo, el Congreso aprobó una ley mediante la cual el Gobierno Central deberá trasladar el 10% de su presupuesto anual a las municipalidades del país. Eso se hará, según la ley, de manera gradual y acumulativa a lo largo de 7 años. La ley obliga al gobierno a presentar cada año un proyecto para el traslado correspondiente.

La Ministra de Planificación, Laura Alfaro, con un doctorado en Economía de UCLA, es quizás la ministra mejor preparada para el puesto que ocupa con que cuenta el gabinete de su tocaya Chinchilla. Es, además, una profesional seria; no proviene de un ambiente politiquero, y lo que ha logrado ha sido a punta de esfuerzo e intelecto. Doña Laura se graduó con honores en todas las universidades en que estudió, es profesora en Harvard, investigadora asociada del National Bureau of Economic Research de Estados Unidos, y fue distinguida como Líder Global Joven por el Foro Económico Mundial en el 2008.

Ella sostiene que no es factible trasladar el 10% del presupuesto del gobierno sin agravar el déficit fiscal y/o eliminar o empeorar ciertos servicios que presta el Estado costarricense. Su argumento es muy sencillo, y se asemeja a lo que hemos dicho en nuestro comentario sobre los nuevos impuestos: de acuerdo con un estudio de MIDEPLAN, el 80% del presupuesto nacional se destina a salarios, pensiones, servicio de la deuda, educación y Poder Judicial, que se consideran “gastos intocables”. Eso deja solo un 20% para invertir en infraestructura, seguridad, cultura, salud pública, vivienda, etc. Trasladar el 10% del presupuesto a las municipalidades obligaría a disminuir a la mitad el gasto en estos rubros y todos los demás que he dejado fuera de la lista.

El Ministro de Descentralización (sin cartera), don Juan Rafael Marín Quirós, tiene a su haber el mérito de haber sido Alcalde de un cantón con 4 hidrantes y 6.500 habitantes según el Censo del 2000 – la mitad que los seguidores que tiene el Fusil de Chispas en Facebook. Don Juan Rafael es defensor a ultranza de la descentralización, y lo hace con una convicción rayana en el fanatismo, que no nace, como en el caso de la Ministra Alfaro, de análisis serios y estudios formales, sino más bien de corazonadas, compromisos políticos con sus ex -colegas alcaldes, y posiblemente intereses personales. Debe de ser muy rico imaginarse volver a la alcaldía de Hojancha con una buena transferencia asegurada de recursos del gobierno central.

Después de muchas desavenencias a lo interno del gabinete, el día de ayer fue presentado el proyecto correspondiente al 2011, que es en realidad una burla a los municipios y otro ejemplo más de la palabrería hueca a la que ya nos había acostumbrado la Administración Chinchilla con sus dos planes anteriores (fiscal y de seguridad).

La propuesta del gobierno para este año consiste en destinar $200 millones provenientes de un préstamo con el BID a mantener la red vial cantonal. El primer problema con esto es que en realidad el crédito está ya aprobado desde hace mucho, y desde el principio se estableció que la finalidad era el mantenimiento de la red vial cantonal, por lo que no representa una transferencia nueva como lo requiere la ley. Esto, si nos apuntamos con la opinión de la Ministra Alfaro, es más bien una buena noticia. Pero es ofrecer a los gobiernos locales lo que ya era suyo. El segundo, y más importante problema, es que de acuerdo a la ley, las transferencias que debe de hacer el gobierno central a las municipalidades no son “por única vez”, sino acumulativas. Si en el 2011 se traslada el 1.5% del presupuesto nacional a los cantones, en el 2012 se deberá de trasladar ese mismo 1.5% más otro 1.5% nuevo. Y digo que es problema, porque al tratarse de un crédito, no es una transferencia que el Estado estará en capacidad de repetir todos los años. Tiene razón La Nación cuando dice que el Gobierno presentó un plan desfinanciado. Nuevamente, palabras impresas en un proyecto sin ningún valor agregado. Palabras que se lleva el viento.

Este proyecto de ley fue presentado ayer, aprovechando un viaje al exterior de la Ministra de Planificación. Si algo entiendo todavía de los intríngulis de la política, no me va a extrañar cuando Laura Alfaro presente su renuncia en las próximas semanas. Casi me atrevería a asegurar que en estos momentos anda renovando contactos en Harvard para su retorno a las aulas en el verano boreal. Y eso será una verdadera lástima: la Presidenta habrá escogido a los pegabanderas por sobre la gente preparada. No son buenos los augurios para Costa Rica.

7 comentarios:

  1. Bueno, Dean, más de lo mismo. Un Gobierno sin las ideas claras que empieza a perder miembros y que gobierna a golpe de titular. Poco podemos esperar. Como en el caso de Abel Pacheco, comienza la cuenta regresiva a tan sólo un año de las últimas elecciones.

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  2. El asunto es que va a pasar cuando esta realidad de caramelos y chocolate explote?... por cuanto tiempo pueden seguir los gobernantes costarricenses tapando goteras?

    Haciendo huecos alla para taparlos aca?... Y no es por ignorancia que esto sucede, es un proceso totalmente consciente!

    Es la politica de que sobreviva el mas fuerte y cuando se venga la avalancha de mier$% estar muy lejos, ojala en un lindo pais europeo sin extradición.

    En algun momento esto va a explotar en la cara de todos....

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  3. Totalmente de acuerdo, Pakithor, más de lo mismo. Abelismo patético. Así creo que se llama esa enfermedad.

    Andrés, la cosa es que no necesariamente va a explotar. El deterioro que está sufriendo Costa Rica es lento pero seguro. Desde hace unos años Panamá nos superó en nivel de ingreso per cápita y, aunque su distribución del ingreso es más mala que la nuestra, la de Costa Rica va en franco deterioro, como lo comenté en Política de empobrecimiento colectivo. Así que ahorita los alcanzamos, porque estamos corriendo en sentido contrario en la misma pista.

    Más aún, ya El Salvador nos supera en los índices de competitividad... dales unos años y nos van a superar en nivel de ingreso y calidad de vida.

    Las cosas no necesariamente van a explotar en Costa Rica. Pero cuando nos demos cuenta - como nación - de lo que estamos haciendo (o dejando de hacer), ya será muy tarde.

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  4. Dean, pero vos partís de que no se van a "trasladar" plazas del gobierno central a las munis, y no veo por qué tenga de ser así. Es más lógico que si se traslada el 10% del ingreso, también se traslade el 10% del gasto, incluyendo el correspondiente a salarios, botellones y otros...

    Yo sí creo que la descentralización es un paso en la dirección correcta... pero claro, como siempre, el diablo está en los detalles...

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  5. Terox, en vez de responderte yo, fijate en la cuarta pregunta y la respuesta que da sobre ese tema el propio Ministro de Hacienda en la entrevista que salió hoy La Nación. Dejá de dormir de ese lado, porque vas a amanecer con tortícolis.

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  6. Diay mae, es que si duermo del mismo lado que vos, me dan pesadillas y encima, me despierto y todo es realidad...

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