domingo, 22 de mayo de 2011

El escándalo del Libertario

A Olman Rímola sólo le falta que le descubran una inversión en una clínica de fertilización in-vitro. Ha cometido los tres pecados capitales del neoconservadurismo puritano costarricense, promovido con especial estridencia desde Llorente de Tibás: ha invertido en el negocio de las apuestas online, ha desarrollado negocios en el extranjero, y ha hecho fortuna. Hasta ahora, de lo único que se le acusa es de haber estructurado negocios de una manera relativamente tan sofisticada, que los pobres zonchos que lo investigan – sean estos periodistas con afanes de protagonismo, diputados de medio pelo, o fiscales sin la preparación adecuada – no los logran comprender.


Que sea capaz de montar una sofisticada estructura comercial de alcance transnacional no nos debe sorprender. Según nos dice La Nación, don Olman es Contador Público Autorizado y cuenta con un posgrado en Derecho Tributario Internacional. Durante años, ensalzado por el diario de Llorente, el Sr. Rímola fue referente nacional en temas de estrategia tributaria. Es lamentable que una persona de su capacidad y potencial en el sector privado, haya escogido la ruta de la política para terminar de cimentar su emporio. Pero el gusanito de la política es inmune a toda clase de razonamiento lógico o tratamiento médico o psiquiátrico preventivo o curativo, y una vez que las personas son picadas por él, no hay nada que pueda poner coto a sus ambiciones. Algunos, como Arnold Schwarzenegger o Dominique Strauss-Kahn, para hablar de lo que está de moda, ni siquiera encontraron forma de ponerle límite a las ambiciones que les surgieron unos grados al sur del ombligo.

Dean CóRnito está muy viejo como para creer que este bicho, o cualquiera otro de los que conforman el zoológico político nacional, es una santa paloma. Pero si le van a montar un escándalo de hercúleas proporciones – a él o a cualquier otro ciudadano o residente de estos 51.000 km2 de fantasía – que por favor sea por algo en concreto y verdaderamente reprochable. Porque en este país se está volviendo moneda de curso legal cagarse en la reputación de las personas con base en sospechas que nacen de indicios retorcidamente manipulados. “Si tiene tanta plata, por algo será” no es motivo suficiente para perseguir a una persona. Y si resulta necesario investigarla porque existen sospechas o porque un cuadrúpedo de otra jaula del mismo zoológico le denunció, lo aconsejable es conducir las pesquisas con sigilo y eficiencia, y únicamente publicar los resultados si se le comprueban delitos. ¿Quién no recuerda al ciudadano Josef K., el de Kafka, teniendo que defenderse en un proceso sin saber siquiera de qué se le acusaba? ¿O al Jean Valjean de Víctor Hugo, perseguido toda su vida por delitos cometidos en su juventud, mucho después de haber pagado su deuda con la sociedad y haberse reformado por completo?

Quien esto escribe, y permítanme decirlo en los términos más claros posibles, cree con firmeza que las finanzas del Movimiento Libertario deben de ser investigadas. Si hay dudas acerca del origen de las donaciones y de los créditos recibidos por ese partido, o acerca del manejo de esos recursos y la mezcla de intereses personales del candidato con los del partido, lo sano, lo juicioso y lo correcto es investigarlas. Pero la investigación se debe de hacer en estricto apego a un cierto código de ética – si es que tal cosa existe – y a la presunción de inocencia.

Se dice que Otto Guevara recibió préstamos por varios cientos de miles de dólares de una tal Carla Gómez, en su casa la conocen, pero también encumbrada por una publicación del Grupo Nación que la declaró empresaria del año no hace mucho tiempo. A esta señora la están investigando para determinar si ha estado involucrada en blanqueo de capitales, porque nadie se explica su súbita prosperidad. Hasta ahí, todo bien, excepto, una vez más, por la exposición pública a la que ha sido sometida doña Carla. Imagínese, estimado lector, aunque sea por solo un minuto y en contra de todo lo que su tripa le dice, que después de la investigación se determine que Misis Gómez no ha cometido ningún ilícito. ¿Cómo repara el daño causado a su reputación por varios meses de constante exposición y escarnio?

Lo que no termino de entender es – siendo que a la Sra. Gómez y al Sr. Rímola los están investigando pero hasta ahora no les han encontrado ningún hecho punible o cuestionable – la necesidad de llevarse en banda a un partido político que recibió donaciones o préstamos de esos personajes antes de que fueran cuestionados. Lo lógico, nos parece, sería terminar las investigaciones contra esas personas y, en caso de comprobárseles la comisión de delitos, proceder entonces a investigar si el Movimiento Libertario se prestó para la receptación de recursos mal habidos, convirtiéndose en un eslabón más del proceso de blanqueo de capitales.

El Movimiento Libertario le haría un enorme servicio a la patria – y a los ideales liberales que muchos defendemos con orgullo – si desapareciera por completo del escenario político nacional. Esta afirmación, sin embargo, es provocada por la mofa y la traición que ese partido ha hecho a la noble causa liberal, de larga tradición en Costa Rica. Nada tiene que ver con un escándalo prefabricado y manipulado – si es por un periódico, por un partido político, o por un contubernio entre ellos, da exactamente igual – para favorecer a ciertos intereses político-electoreros y comerciales, mas no a los valores de la decencia y la honestidad pregonados por los autoproclamados portaestandartes de la moral pública, que no son más que agoreros del fin de nuestros días (como a ellos les convienen).

2 comentarios:

  1. Es un circo Dean, a pesar de que no creo en la inocencia del señor Rímola y viví de cerca sus negocios oscuros y desiciones irracionales y hasta por que no... ilegales. No apoyo la forma en la que se ha desarrollado la investigación, los medios de comunicación estan en sobredosis de amarillismo buscando mejorar los ratings, los demas partidos politicos escupen al muerto sin haber hecho autopsia.

    No soy Libertario y x igual pienso que si desaparecieran nos harian un favor pero esta claro que hay fuerzas mayores que nos deberian preocupar mas, eso o de verdad Costa Rica es un chingue!

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  2. El tribunal de la prensa... no es justo ni cumplido pero si rápido...

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