lunes, 3 de octubre de 2005

El futuro del ICE

Cuando uno ha analizado durante años el discurso político de quienes participan públicamente del quehacer nacional (políticos, dirigentes empresariales, dirigentes sindicales, etc.), aprende a leer entre líneas. Por lo general, las principales conclusiones se obtienen NO de lo que dicen, sino de lo que no dicen, o de cómo dicen lo que dicen. En este sentido, las entrevistas que publica La Nación con el Presidente Ejecutivo del ICE, Ing. Pablo Cob, ayer, y hoy con don Guy de Teramond, probablemente el mejor Ministro de Ciencia y Tecnología que haya tenido el país, contienen muchísimo material para analizar.

Alguna gente ha argumentado que el Tratado de Libre Comercio, al exigir la apertura gradual de los servicios de redes privadas, Internet, y telefonía móvil, es una sentencia de muerte para el ICE, que no se podrá adaptar a las nuevas condiciones a la velocidad que lo exige el TLC. Sin embargo, las entrevistas mencionadas, el reportaje de La Nación de ayer sobre la evolución de la telefonía, y un reportaje de El Financiero de esta semana sobre la telefonía por Internet me llevan a la conclusión de que si el ICE desaparece será por su propia incapacidad de adaptarse a los cambios tecnológicos, y que eso sucederá independientemente de los cambios legales que el TLC pueda originar.

Yo no soy técnico en la materia; simplemente soy un usuario de los servicios de telecomunicaciones (y como podrán haber visto en mi post anterior, uno no muy satisfecho con el servicio al cliente del ICE). Como usuario, me considero lo que los economistas llaman un agente económico racional: busco el mejor servicio al menor costo posible. Eso no implica buscar siempre lo más barato, sino alcanzar un equilibrio donde la calidad sea aceptable para las necesidades del usuario, y el costo sea razonable por el servicio que recibe. Como en Costa Rica nos aferramos a un modelo de provisión monopolística de los servicios, ser un agente económico racional no es fácil, ni tampoco es legal. He de reconocer que durante años me he ahorrado mis buenos dólares, primero usando servicios de call-back, luego contratando servicios de esos que desvían las llamadas desde un teléfono tradicional hacia una red “privada” (es decir, usando la red local de telefonía pero haciéndole un bypass a la red de telefonía internacional del ICE), y últimamente usando el baratísimo servicio de telefonía por Internet que ofrece Skype. Como yo, estoy seguro, hay miles de “usuarios satisfechos”. Esa es la realidad a la que el ICE no ha querido despertar, y las entrevistas mencionadas me lo terminaron de confirmar.

Don Pablo Cob hace una rarísima distinción entre voz sobre IP y voz sobre Internet. Dice que lo primero es lo que el ICE algún día va a ofrecer, si la Contraloría y las apelaciones a las licitaciones se lo permiten, mediante lo cual las llamadas desde un teléfono tradicional se van a enrutar a través de Internet. (Eso es justamente lo que yo contrataba hasta hace como un año, con un proveedor pirata, pero don Pablo planea que el ICE lo ofrezca dentro de unos cinco años como una gran novedad). Lo segundo, voz sobre Internet, dice don Pablo que es lo que ofrece Skype. La diferencia es que con Skype quienes tenemos conexiones de Internet más o menos rápidas (que son todas las que no son conmutadas) ya ni siquiera tenemos que utilizar la red telefónica local. Entonces, don Pablo dice que las empresas como Skype – que ofrecen de manera gratuita todas las llamadas computadora-a-computadora y cobran al costo de una llamada local en el país de destino las llamadas computadora-a-teléfono – van a desaparecer porque empresas como el ICE van a ofrecer la facilidad de hacer las llamadas desde un teléfono tradicional, sin necesidad de tener acceso a una computadora. Lo que no dice don Pablo es que mientras se usen las redes tradicionales, aunque sea sólo las locales, las llamadas no van a ser gratuitas. Y Skype, Vonage y otros se los van a llevar entre las piernas porque al no usar redes tradicionales, podrán seguir ofreciendo llamadas gratuitas. Como ejemplo, el periodista Esteban Oviedo menciona que con Skype una llamada de un minuto de Costa Rica a España (computadora a teléfono) cuesta 2.1 centavos de dólar, mientras que la misma llamada con el ICE hoy cuesta 52 centavos de dólar. ¿No lo entiende en gringo? El minuto a España cuesta 10 colones con Skype versus 250 colones con ICE. Tanta es la diferencia que según el reportaje de El Financiero el Gerente de Telecomunicaciones del ICE espera para este año una disminución de $2.5 millones en la facturación de telefonía internacional.

Entre otras cosas, don Pablo demuestra estar completamente fuera de contacto con la realidad. Dice que el ICE está dando ADSL de 256 Kbps a menos de $30 (falso, el ICE lo anunció pero ni siquiera lo ha sometido a consideración de ARESEP), pero lo peor de todo es que dice que eso es competitivo. Será competitivo en un país donde no hay competencia, porque nuestro buen amigo virtual, Beto, demostró el otro día que en otros países las conexiones son MUCHO más baratas. En Hong Kong, por ejemplo, una conexión de 100 Mbps hoy sale en $35. Ojo a la diferencia: en Costa Rica algún día serán 256 mil bits por segundo por $28 al mes; en Hong Kong hoy son 100 millones de bits por segundo por $35. La conexión de Hong Kong es, en teoría, casi 400 veces más veloz que la de Costa Rica.

Don Guy dice que el ICE no ha demostrado suficiente interés en desarrollar Internet avanzada. Sus palabras textuales son muy reveladoras:
“Sigue muy despacio, falta un verdadero y genuino interés, se han hecho esfuerzos pero no los necesarios. El que más interés debería tener es el ICE.” [...] “Yo creo que el Instituto Costarricense de Electricidad podría situarse entre esos operadores instalando redes de Internet de alta capacidad, pero desafortunadamente es una de las tantas actividades en el ICE, no es la principal, y siguen con planes de desarrollo con muchas tecnologías mixtas”.
Esto de los planes de desarrollo con tecnologías mixtas lo confirma la entrevista del Ing. Cob, quien cree que por los próximos diez años el ICE deberá continuar invirtiendo en sus centrales tradicionales, al tiempo que empieza a desarrollar su red de voz sobre IP. Lo interesante es que las visiones del futuro de las telecomunicaciones que tienen don Guy y don Pablo son muy diferentes. El ICE bajo el mando de don Pablo no ha podido adaptarse a los cambios tecnológicos a la velocidad requerida. Don Guy, el “padre” de la red de Internet Avanzada en Costa Rica, ha demostrado ser un gran visionario. ¿Quién creen ustedes que andará más cerca de la realidad?

Yo creo que el ICE no ha puesto el empeño necesario en desarrollar los servicios de Internet de alta velocidad porque teme que entre más barato sea el servicio, más atractivo será para los usuarios de telefonía internacional que hoy no usan Internet conseguirse una conexión y dejar de usar el servicio de marcado internacional directo con el cual ICE los estafa un día si y el otro también (piensen en los familiares de los miles de puriscaleños y generaleños que han migrado a los Estados Unidos en la última década).

En otras palabras, el ICE le apostará a “seguir sacándole el jugo a las redes instaladas”, y nos va a seguir dando pichuleos de ADSL relativamente caro para que no muchos más dejen de hacer las llamadas internacionales con tecnología tradicional. Hace pocos años, cuando fue evidente la necesidad de migrar desde la plataforma TDMA de telefonía celular, el ICE escogió adoptar la tecnología GSM, que es tecnología de segunda generación, al igual que la TDMA. En ese momento ya estaba comercialmente disponible otra tecnología, conocida como CDMA, que es de tercera generación. En palabras de don Guy, “No se aprovechó. La segunda es tecnología de circuitos, la tercera es de paquetes”. Ese fue un error que a los ticos nos ha salido muy caro. Pero la decisión de apostar contra corriente al desarrollo de las centrales de telefonía tradicional en vez de la voz sobre IP, además de potencialmente cara para los consumidores, puede representar la sentencia de muerte para ICE-Telecomunicaciones. Y será una sentencia auto-impuesta.

2 comentarios:

  1. Dean, gracias por la mención.

    De hecho cuando leí lo de Pablo Cob sobre nuestras tarifas "supercompetitivas" de ADSL, obviamente no me quedó más que reirme para mis adentros.

    En buena hora que han aparecido estos reportajes, cada vez es más claro que el futuro del ICE no depende de un TLC, como tan estúpidamente esgrimen los sindicatos que tienen de rehén al progreso nacional. Como dijo Anabelle González en otro artículo de La Nación, es la tecnología misma, y no otra cosa, lo que está definiendo ya qué va a pasar con el ICE. Si el ICE fuera visionario, habría hecho un plan para cambiar de rumbo y apostar fuerte a la transformación de la telefonía por Internet. Pero en vez de ello, han preferido abocarse a defender lo indefendible, y a aferrarse a nostalgias inútiles y sensibleras de los tiempos en que poner un teléfono público allá por el Bajo de Cangrejal de Tusubres era sinónimo de progreso nacional. Algunos no quieren darse aún cuenta de que los tiempos han cambiado.

    En suma, ahora sí está más que claro que si el ICE desaparece, será por su propia culpa, necedad e incompetencia, y no por parte de nada ni nadie más. Tienen los jerarcas de esa institución la última palabra.

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  2. Tuve que ponerme al día con la lectura y a raíz de esto tengo mil ideas que comentar pero como siempre no me alcanza el tiempo. Este post me ha gustado muchísimo así como me he reído e identificado con el anterior. Gracias por la buena lectura...luego de leer esto me gustó pasar por acá.

    Abrazos

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