domingo, 5 de junio de 2005

El Plan Fiscal: un engaño descomunal

Para verdades el tiempo. Ya lo habían advertido una gran cantidad de economistas, abogados tributarios, ciudadanos comunes, y hasta La Suiza Centroamericana. Pero un artículo de El Financiero de la semana del 30 de mayo al 5 de junio del 2005 ha desnudado el engaño con una claridad envidiable.

Hemos dicho hasta la saciedad que el Paquetazo Fiscal no hace nada por reestructurar ni racionalizar el gasto público. Dijimos en alguna ocasión que en esas circunstancias darle más ingresos al gobierno (que es lo que pretende el Engaño Fiscal) es el equivalente de echar la plata por el inodoro. Subir los impuestos para generar recursos para un Estado indisciplinado es un error por varias razones: primero, que si se incrementan los impuestos se reduce la presión y la urgencia de reestructurar el gasto. Segundo, que a mayores impuestos, más se desincentiva la producción. Tercero, que a mayores impuestos, mayor es el incentivo a la evasión. Cuarto, y no menos importante, que los impuestos ingresan a la caja única del Estado y no hay garantía de que el Ministro de turno los destine a reducir la deuda o a resolver los problemas que nos agobian (mala infraestructura, mala educación, inseguridad, etc.).

La mejor prueba de esto último la proporciona el mentado artículo. Nos cuenta que el Paquetazo Fiscal crea DIEZ NUEVAS ENTIDADES BUROCRÁTICAS. Más burocracia significa más gasto en salarios, y ninguna garantía de que los recursos “frescos” se vayan a dedicar a resolver los problemas del país.

Pero el engaño es aún más grande. Según El Financiero, se calcula que el Paquetazo Fiscal generaría unos 184,000 millones de colones en recursos frescos. Uno de los dogmas de fe de quienes apoyan esta malsana legislación es que contiene reformas tan importantes que harían que los ricos paguen como ricos y los pobres como pobres. Sin embargo, el mismo artículo nos aclara que sólo en impuesto de ventas se generarían 118,000 millones de colones, es decir, un 64.1% de los recursos frescos. Y el impuesto de ventas, como cualquier impuesto indirecto, es de naturaleza regresiva. Esto quiere decir que es un impuesto que golpea más a quienes menos ingresos tienen. Veamos un ejemplo.

Carlos tiene un ingreso mensual de 200.000 colones y una familia compuesta por 3 personas además de él (esposa y dos hijos en edad escolar). Su familia se gasta 120.000 colones mensuales en comida, de los cuales 50.000 colones se van en artículos de la canasta básica (que no pagan el 13%). Sobre los otros 70.000 colones Carlos paga el 13%, o sea, 9.100 colones. Esos 9.100 pesos representan un 4,55% de su ingreso total.

Mauricio gana 1.000.000 de colones mensuales, y también está casado y tiene dos hijos de las mismas edades que los de Carlos. Su familia se gasta 250.000 colones en comida cada mes, de los cuales 50.000 son exentos. Sobre los otros 200.000 colones el amigo Mauro paga el 13%, ó 26.000 colones. Aunque 26.000 colones es mucho más que los 9.100 pesos que paga Carlos, representan apenas un 2.6% de sus ingresos totales. Proporcionalmente hablando, Carlos destina más de sus ingresos a pagar impuestos indirectos que Mauricio.

En resumen, el Paquetazo Fiscal es un lobo en piel de oveja. Los pobres serán proporcionalmente más golpeados por los nuevos impuestos, con el agravante de que su plata se va a ir a pagar los salarios de un montón de burócratas nuevos (los pobres financiando los salarios de la clase media, bonito concepto de la solidaridad social), y no a resolver los problemas del país.

Entre otras genialidades del Engaño Fiscal se encuentra la perpetuación del sistema de desgobierno por comisión que tanto le gusta a nuestro desubicado Presidente. Ya hemos hablado también hasta la saciedad de la mala maña de estar nombrando comisiones y juntas de notables en vez de armarse de pelotas para tomar decisiones. Nos reporta El Financiero lo siguiente: “El plan establece el nacimiento de tres comisiones: una de notables para seguir las disposiciones del plan fiscal, otra para evaluar las instituciones del sector público en 18 meses y una tercera para reformar el sistema de pensiones.”

¿Y la solución de los problemas del país? Se quedará para el 2010, cuando un nuevo gobierno se queje de la falta de recursos y promueva la aprobación de un nuevo “Plan Fiscal”. El problema es que lo más probable es que para ese entonces otra vez nos quieran meter el bollo con más impuestos y cero disciplina fiscal.

9 comentarios:

  1. 1. Dean, no sale el artículo en cuestión. Aparece uno del TLC.
    2. Quisiera que me aclararas sobre el comentario que dejaste en mi blog.
    ¡Saludos!

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  2. Hola Sirena,

    1) Metí los escarpines hasta el fondo. Resulta que yo creí que la "semana" de El Financiero empezaba el domingo, cuando en realidad termina el domingo. De manera que el artículo mencionado salía en la edición que dejó de circular ayer, la del 30 de mayo al 5 de junio. Con el agravante de que El Financiero online no permite ver ediciones anteriores sin suscripción. Voy a tratar de conseguir la versión impresa para escanear el artículo y ponerlo por aquí. Mil disculpas a vos ya todos los lectores.

    2) Ya aclaré el comentario en tu blog. Me refería al comentario de EricJ de que mal están Nicaragua, Haití y Bolivia y que Costa Rica es un paraíso. Conformismo del peor.

    ¡Mil gracias!

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  3. Ya están arreglados los links. Ahora dirigen a la copia "escaneada" del artículo de El Financiero, que salió en la página 28 de la edición impresa del número 516, Año 10.

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  4. Dean: perdoná la pregunta pero ¿Cómo hacés eso de "seguís leyendo"? No puedo hacerlo y mis posts son mu largos.

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  5. Yo sí sé... Yo sí sé...
    (me enseñó dean...)

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  6. ¡Magia, definitivamente magia!

    Hay un artículo de Blogger Help que explica cómo hacerlo. Podés verlo aquí. Si después de leerlo no lo lográs, mandame un mail y con todo gusto te ayudo.

    Saludos

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  7. Te traiciona la mate...

    Si yo pago 70000 cuando compro artículos gravados con el impuesto de ventas, esos artículos sin impuesto cuestan 61900 colones, y no 60900 como vos decís.

    Mirá que es cierto: el 13% de 61900 es 8000, o sea al sumarlo da 69900. El 13% de 60900 es 7900, que da 68800. No cierra porque estoy redondeando, pero en el primer caso son casi 70 mil mientras en el segundo son solo 69 mil.

    Pero el punto se entiende.

    Un punto más importante es la gravación de servicios con el IVA, porque esos los vamos a pagar los consumidores finales. 13% de impuesto en el servio de reparación de computadoras en una empresa que lo que hace es imprimir talonarios se traduce en un alza en los costos de operación de de un supermercado que nos los pasa a los que vamos al super.

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  8. Tenés razón, Marcelo. Yo lo que hice, por simplificar, fue calcular el 13% de 70,000 colones, cuando lo correcto es que si gastaste ese monto en artículos gravados, lo que hiciste fue comprar ¢61,946.20 en bienes y servicios, y pagaste ¢8,053.10 en impuestos (el 13% de los ¢61,946.20). Así, lo correcto hubiera sido decir que Carlos paga ¢8,053.10 en impuestos, que representan un 4.03% de sus ingresos totales de ¢200,000. De igual manera, Mauricio en el ejemplo paga ¢23,008.85 en impuestos indirectos, que representan un 2.30% de sus ingresos de un millón. El punto, como vos decís, se entiende, y es que los impuestos indirectos son regresivos: afectan proporcionalmente más a quien menos tiene.

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