lunes, 20 de junio de 2005

Nuevas pruebas del engaño fiscal

Hace 15 días dediqué un artículo a exponer la tésis de que el mal llamado Plan Fiscal es un engaño descomunal que golpea desproporcionadamente a los pobres y a los segmentos bajos de la clase media, mientras que no contiene garantías de que los recursos se vayan a destinar a resolver los problemas que afectan al país, para los cuales – aducen nuestros gobernantes – no alcanza el dinero si no aprueban el Plan Fiscal.

El día de hoy La Nación aporta nueva prueba de que, al menos en lo que respecta al actual gobierno, no existe la menor intención de destinar los recursos frescos a resolver los problemas del país. Nos informa el artículo en cuestión que el gobierno está elaborando un proyecto de ley para destinar el 70% de los recursos frescos que genere el Plan Fiscal (si se aprueba) a “asumir como propias” las deudas del Banco Central.

Si bien esta es una medida necesaria, por la que hemos abogado en La Suiza Centroamericana (ver Eliminar el impuesto a la pobreza), estimamos que no debe de hacerse a expensas de seguir dejando sin solución los problemas que arrastramos desde hace varias décadas. Lo que se requiere, más bien, es reestructurar el gasto público de manera que se eliminen los gastos superfluos y duplicados, y liberar así recursos para cancelar la deuda del Banco Central y las demás deudas del gobierno central.

Es que, como lo hemos dicho en esas otras ocasiones, darle más dinero al gobierno sin que medie una seria reestructuración del gasto, es como tratar de guardar agua en una canasta de bambú. Si el 70% de los recursos que genere el Plan Fiscal se destinan a asumir las deudas del Banco Central, y el Plan Fiscal crea además otras 10 entidades burocráticas, ninguna de las cuales es para disminuir la pobreza ni para hacer obras de infraestructura, entonces cuánto del 30% restante va a quedar para poner el gobierno a trabajar por el bien del país?

¡Otra razón más para oponerse al Plan Fiscal!

1 comentario:

  1. Me opongo, me opongo desde lo más profundo de mi bolsa y hasta me tienta votar por los libertarios (PUAJ!) si logran detenerlo. Increíble que marchen contra el TLC y contra los impuestos? todos calladitos.

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