jueves, 4 de agosto de 2005

Irresponsabilidad gubernamental

Ayer fue despedida la Viceministra de Comercio Exterior, una señora Amparo Pacheco a quien no conozco y de quien ni siquiera tengo referencias. La señora Pacheco fue despedida por pensar – como sería lógico de esperar en un funcionario de Comercio Exterior – que el Gobierno debía enviar el TLC a la Asamblea. Antes que ella, fueron despedidos o forzados a renunciar otros 8 funcionarios del Ministerio de Comercio Exterior, todos miembros líderes del equipo negociador de tratados comerciales que ese Ministerio llevaba 20 años formando. E independientemente de lo que usted piense del TLC con Estados Unidos, debe de reconocer que el modelo de desarrollo actual de Costa Rica supone una creciente integración comercial con el resto del mundo, y que más del 25% de los empleos en este país están relacionados con el sector exportador (y no tenemos cifras del sector importador, la otra cara de la moneda del comercio exterior). Este equipo de personas negoció en su momento los beneficios de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe y los tratados de libre comercio con México, República Dominicana, Trinidad y Tobago, y CARICOM, además de una gran cantidad de tratados bilaterales de inversión con infinidad de países en varios continentes.

A todas luces, el desmantelamiento de un equipo negociador con tanta experiencia, que ha sido formado y mantenido a lo largo de no menos de 5 administraciones de diferentes partidos políticos, es un grave error, y el daño que se le hace el país es inmensurable. Hay en el horizonte la posibilidad de negociar tratados con la Unión Europea, Taiwán ó China (ambos son factibles, pero por razones políticas sólo se podrá lograr uno), y eventualmente el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas). Y enfrentar esas negociaciones con gente sin experiencia no es exactamente una buena cosa. Máxime si consideramos que se trata de tratados con países y conglomerados de gran importancia política y peso económico.

A Abel Pacheco nada de eso parece importarle. Si ni le importa lo que está pasando en Costa Rica bajo sus narices, ¿por qué íbamos a creer que le importaría lo que pase más allá del 8 de mayo del 2006? Aunque él no crea en el TLC (lo cual nos cuesta entender, siendo que fue él quien envió e instruyó al equipo de COMEX para negociarlo), y aunque no lo quiera enviar a la Asamblea, no era necesario – y es más bien contraproducente – desmantelar el equipo y dejar al país chingo de cara a las próximas negociaciones.

En realidad, no es que don Abel no crea en el TLC. El problema es que no es don Abel quien manda en este país hoy en día, sino un grupúsculo de dirigentes sindicales que reiteradamente han manifestado su desprecio por las instituciones democráticas. El poder de convocatoria de estos dirigentes de tercera categoría quedó demostrado el 1º de mayo con la “magna” marcha que convocaron en contra del TLC, de RITEVE, y de quién sabe cuántos otros diablos imaginarios. ¿Alguno recuerda que fueron cuatro gatos los que participaron en la famosa marcha? Sin embargo, don Abel les tiene un miedo desproporcionado, y hace o deja de hacer lo que sea con tal de que estos energúmenos no lo amenacen con una huelga.

Tanto es el temor de don Abel a don Albino y sus secuaces, que ahora me atrevo a hacer una predicción: el Embajador de Costa Rica en Washington, el Sr. Tomás Dueñas, será el próximo alto funcionario despedido del desGobierno. Y no le queda mucho tiempo, así que le conviene ir haciendo maletas y arreglando todo lo de la casa. Porque a los sindicatos les pareció ofensivo que el Sr. Embajador participara en el acto en el que George W. Bush firmó la ley de implementación del TLC entre Estados Unidos y Centroamérica.

Para los que no saben de qué hablo, hace un par de días el Presidente de los Estados Unidos hizo un acto público para firmar la ley del TLC, al cual por protocolo invitó a los embajadores de los países signatarios del tratado (los cinco de Centroamérica y el de República Dominicana). Algunos diarios publicaron una foto en la que aparece el Presidente Bush firmando la ley rodeado por los seis embajadores que le aplauden. Para los genios de la dirigencia sindical costarricense, la presencia de nuestro embajador fue bochornosa y vergonzosa, con el espurio y estúpido argumento de que el país no es “uno de los firmantes del acuerdo comercial”. Por esa razón, ahora exigen al Presidente Pacheco destituir a don Tomás. Don Luis Salas, de UPINS, salió con esta joyita que quedará para los anales de la imbecilidad pública:
“Debido a que Costa Rica no ha ratificado el TLC, Dueñas nada tenía que estar haciendo en la firma de la ley entre Estados Unidos y las naciones centroamericanas que ya lo ratificaron.”
Y de seguido sale con que:
“Ni el presidente Abel Pacheco ni Tomás Dueñas pueden adelantarse a los hechos, hay que tener prudencia, por que lo que se viene es una gran pelea contra el TLC.”
O sea, que no está bien que nuestro embajador asista a un acto diplomático donde ha sido invitado en atención al correcto protocolo de las relaciones internacionales, y la razón es porque los sindicatos piensan dar una lucha callejera en contra del TLC. Además, el Presidente debe de ser “prudente”, para dar espacio a las imprudencias de los dirigentes sindicales.

No hay peor ciego que el que no quiere ver. El día de mañana (viernes) saldrán en los periódicos los resultados de una encuesta hecha por UNIMER, sobre el apoyo al TLC. Los siguientes son los resultados más relevantes: el 76.8% de los costarricenses creen que el Presidente debe remitir el TLC a la Asamblea Legislativa, mientras que el 18% consideran que no debe hacerlo. El 60.2% de los costarricenses creen que la Asamblea Legislativa debe aprobar el TLC mientras que sólo un 26.2 % consideran que no debe hacerlo. El 53.8% de los costarricenses creen que el TLC es bueno o muy bueno para Costa Rica, mientras que apenas un 19.8% creen es malo o muy malo. Finalmente, el 77.4% los encuestados creen que la apertura y la competencia en la prestación de servicios de telefonía celular, Internet y seguros favorecería al país, mientras que el 18.8% dijo que sería más bien perjudicial. Para esta encuesta se entrevistaron 500 costarricenses entre 18 y 65 años de edad, residentes tanto en zonas urbanas como rurales. El margen de error de la encuesta es de un 4.4%.

Es hora de que el Presidente gobierne para las mayorías, en vez de permitir que una minoría no representativa y antidemocrática sea quien gobierne. El TLC debe de ser enviado a la Asamblea sin dilación. Y don Tomás Dueñas, por atreverse a decirlo, no debería de ser destituido.

4 comentarios:

  1. Ayer escuche en vivo al Dr. Arias, su paloma y sus estudios lo han hecho un cuasi viejo arrogante y sabelo todo, pero eso es punto aparte (tenía que darle por algún lado), pero comparado con tu post el dice que le importa poco la fuerza sindical, de hecho dice que hay que ser como un Tony Blair que los mandó a freir churros! Será ciertoo pura arrogancia?

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  2. Qué esperabas de ese Ministro en que la ausencia de química es la menor de sus carencias?

    Y sí creo que estos sindicatos ensucian la figura original del sindicato como tal y que no es a freír churros exactamente a dónde hay que enviarlos.

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  3. En esta tengo que darle la razón a Oscar Arias. Con esta basurilla de dirigencia sindical, la única manera efectiva de lidiar es asumiendo una posición de fuerza (e.g.: si se me ponen chúcaros, se va pa'la mierda, así que mejor siéntense a la mesa a hablar como chiquitos educados). El mismo Abel Pacheco lo demostró al puro principio de su gobierno, cuando le hicieron bloqueos por el tema de RITEVE, y mandó a la policía a quitarlos sin miramientos. Los bloqueos desaparecieron y los sindicatos se quedaron calladitos. No se qué hizo a Abelito cambiar tanto que ahora le tiene tanto miedo a esta escoria.

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  4. Dean, te cuento que el despido de doña Amparo me ha afectado profundamente, y por razones sobre las que me reservaré elaborar mas detalladamente. Sí te comento que a mí en lo personal me ha tocado vivir/sufrir desde primera fila la desintegración de COMEX. Es evidente que el despido de la señora Pacheco es el último golpe de un esfuerzo concertado por el Presidente de la República y su Ministro en esa cartera. Lo que no logro entender es la raison d'être de semejante empeño en seguir empujando al país hacía un inevitable abismo de donde no vamos a poder escaparnos.

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