lunes, 2 de mayo de 2005

Atisbos del 1º de mayo

● Aunque en un artículo anterior abogué por la no reelección del flamante Presidente del Directorio Político de la Asamblea Legislativa, ayer, finalmente, sucedió lo que era lógico de esperar: reeligieron al peor Presidente Legislativo desde que tenemos memoria. Y era lógico de esperar, porque yo no se si es cierto que cada pueblo tiene los líderes que se merece, pero en este caso definitivamente la peor Asamblea Legislativa de la Segunda República tiene el liderazgo que mejor le va. Y no sé qué es lo que tanto le critican a Oscar Arias, que aunque no sea santo de nuestra devoción, de tonto no tiene un pelo (y ojo, que es bien peludo el hombre). ¿Para qué exponer a uno de sus seguidores si de por sí los resultados van a ser desastrosos? Y si las estrellas se llegaran a alinear en el firmamento (y recordemos que del Palomo de la Paz se decía en su anterior campaña que hay gente que nació con estrella y otros que nacieron estrellados, y Oscar Arias definitivamente pertenece al primer grupo) y se diera el milagro de que esta Asamblea Legislativa, que no ha hecho nada bueno en tres años, lo hiciera en su último año – año electoral para los que no lo recuerdan – entonces será para el beneficio de don Oscar que ya se siente Presidente en el 2006. De manera que, para qué le critican que haya pedido a sus partidarios entre los diputados que le retiraran el apoyo (¿las muletas?) a un diputado, que aunque liberacionista, no comulga con don Palomo?

● ¿Para qué pierden los periódicos ( La Imparcial, La Sucursal ) el tiempo hablando de etiqueta, protocolo y gusto en la Asamblea Legislativa? No es que yo sea de eso mojigatos que creen que solo las noticias “serias” deben de ser cubiertas (Dios me libre), es que no le veo sentido a desperdiciar el tiempo y el espacio cuando de antemano sabemos que – lo dijo Alberto Cañas y no Dean Córnito – la Asamblea de unos años para acá más se asemeja a la gradería de sol del Estadio Nacional cuando jugaba la “S” contra Sagrada Familia. Baste decir que ayer 1º de mayo hubo más decoro, protocolo, etiqueta y buen gusto entre la “Doce” liguista que en cualquier punto de Cuesta de Moras.

● Don Abel Pal’techo una vez más demostró que se cree Presidente de Suiza y no de la Suiza Centroamericana. Veamos.

● Palabras textuales del Presidente, según lo reporta el Diario Extra: “La lucha contra la pobreza y en pro del incremento de la competitividad nacional, la educación y la formación de capital humano ha sido, sin duda, nuestra prioridad más elevada.” Interesante. Para luchar contra la pobreza, no han encontrado mejor herramienta que provocar inflación, el impuesto que más afecta a los pobres. Para incrementar la competitividad nacional, pareciera que lo mejor es no enviar el Tratado de Libre Comercio a la Asamblea (ver artículo de Dennis Meléndez acerca de las ventajas del libre comercio en La Nación de hoy). En el tema de la educación y la formación de capital, seguimos oyendo a cada rato a la Directora Ejecutiva de CINDE quejarse de la poca cantidad de profesionales disponibles con dominio del idioma inglés y la pésima calidad de los programas de inglés existentes, y sin embargo recordamos una noticia de principios del presente curso lectivo en el sentido de que se habían recortado las horas de enseñanza del inglés en los colegios.

● Según La Nación don Abel “destacó el mantenimiento y rehabilitación dado a las carreteras”. ¿Será que el Presidente vive en Dominical y únicamente visita las localidades en los 25 kilómetros al sur de ese pueblo? Porque aparte de ese tramo de la Costanera Sur, el resto de las carreteras nacionales están peor que hace tres años, mucho peor. Pista a don Abel: la Avenida Tercera, desde la Juan Rafael Mora hasta la Sabana, fue arreglada por la Municipalidad de San José. Yo se que usted vive en Pavas, y de seguro transita por ahí a menudo, pero pregúntele a su Ministro de Obras Públicas para que vea que esa no es obra de su gobierno.

● Tremendamente decepcionados estamos en La Suiza Centroamericana de que el Presidente no haya hecho una sola mención a su principal logro, según nos lo había adelantado en entrevista exclusiva (ver “Informe Presidencial durará 45 minutos”). En ninguna parte de su discurso mencionó el éxito de haber llevado la inflación a su mayor nivel desde hace más de una década, ni del efecto de semejante política en los niveles de pobreza. Ni mención del hecho de que el año pasado el número de hogares viviendo bajo la línea de pobreza pasó de 18.5% a 21.7%.

● Algunos diputados se quejaron de la falta de objetivos y estrategias. Lo que hay que leer entre líneas: nos espera otro año más de ver pasar las manecillas del reloj. De este Presidente no podemos esperar ninguna decisión importante, y de su gobierno no debemos esperar ninguna iniciativa para mejorar la calidad de vida de las personas ni la competitividad de los productores.

1 comentario:

  1. Ya lo dicen en América del Sur: "Los pueblos no tienen el gobierno que se merecen, sino al que se parecen".

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